La experiencia docente en Historia nos ha hecho ver que el viejo sistema de comentario de textos históricos no parece muy adecuado porque creemos, en primer lugar, que la determinación de la clasificación de los textos es algo muy secundario para un alumno de bachillerato, es decir, no puede ser prioritario que sepa si se encuentra ante un texto legal o narrativo, etc. En segundo lugar, tampoco nos parece válido que se lance a los alumnos a que resuman y saquen ideas de esos textos, y luego comenten el texto, es decir, que lo relacionen con los contenidos que han estudiado o han debido estudiar. Enfrentamos a los alumnos, en el primer caso a una tarea poco útil, a una segunda que no hemos enseñado, en realidad, nunca, es decir, a buscar las ideas y a comprenderlas, y a la casi imposible tarea final que es contextualizar un texto porque no lo han entendido.