La sociología en la formación universitaria multidisciplinar. Una cuestión de método
- Escrito por José Manuel Mayor y Ángel Olaz
- Publicado en Educación
La sociología, a menudo, suele percibirse como una disciplina reservada para el alumnado que estudia carreras universitarias asociadas a las ciencias sociales. Sin embargo, los alumnos de ciencias políticas, educación, economía, derecho, criminología, comunicación audiovisual, publicidad y relaciones públicas, periodismo, marketing y bellas artes, entre otros, pueden beneficiarse en la actualidad de los conocimientos y las herramientas que les ofrece esta ciencia en sus respectivos campos de actividad
Comprender el comportamiento humano en los distintos contextos, las dinámicas sociales, desarrollar un pensamiento crítico, interpretar la realidad social y ser capaces de dominar los métodos de análisis que la sociología ofrece supone para el alumnado de cualquier disciplina una más que interesante perspectiva a aplicar en su ámbito profesional.
En este sentido, la sociología permite que los profesionales no solo entiendan el entorno en el que trabajan, sino que también puedan prever cambios sociales y adaptar sus estrategias en consecuencia.
Uno de los mayores aportes de la sociología radica en la enseñanza combinada de diferentes técnicas de investigación, donde se puede diferenciar entre metodologías cualitativas y cuantitativas.
Las metodologías cualitativas, permiten a través de la observación o del análisis del discurso, donde se incluyen las entrevistas en profundidad o los grupos de discusión, indagar y profundizar en las percepciones, los valores y las experiencias humanas.
Tal y como señala Cicourel en su obra “Métodos y medida en sociología”, al seguir el camino de la perspectiva cualitativa, el sociólogo se convierte en un observador cercano. Se sienta en una plaza a escuchar cómo interactúan los vecinos, participa en reuniones comunitarias y entrevista a quienes tienen historias que contar. Gracias a este enfoque se descubren matices que una simple encuesta no podría captar, como por ejemplo el tono con el que alguien habla de su vida, la emoción en sus gestos, o los silencios que revelan tanto como las palabras. Esta perspectiva permite comprender el significado detrás de las acciones, adentrarse en la subjetividad y descubrir las razones profundas que motivan el comportamiento humano.
De este modo, son múltiples las aplicaciones que esta metodología tiene para las diversas disciplinas. En el mundo del marketing, por ejemplo, estas técnicas se aplican para conocer y comprender las necesidades y los deseos de los consumidores frente a un determinado producto. En el ámbito del periodismo, esta metodología permite profundizar en la comprensión de fenómenos sociales complejos y ofrecer relatos más fieles a la realidad, mientras que en el ámbito del urbanismo cada vez se aplican más para diseñar infraestructuras que respondan a las necesidades reales de la sociedad al considerar, entre otros, patrones de segregación social, movilidad y acceso a los servicios básicos.
Por otro lado, las metodologías cuantitativas, como las encuestas, el análisis estadístico y la modelización de datos, aportan rigor y precisión a la medición de los fenómenos sociales, a la vez que se buscar ofrece una visión estructurada y generalizable.
Desde esta perspectiva, y retomando el punto de vista de Cicourel, se diseñan encuestas, se analizan bases de datos y se buscan patrones en los comportamientos de la comunidad. A través de estas técnicas se puede observar, por ejemplo, que la vivienda se afianza como primer problema de España acercándose al récord de 2007. Estas técnicas permiten hacer rigurosas comparaciones, encontrar correlaciones, medir fenómenos con precisión, replicarlos, y hacer predicciones sobre tendencias futuras. De este modo, en el ámbito empresarial, por ejemplo, estas metodologías permiten la identificación de tendencias de mercado y facilitan la toma de decisiones estratégicas basadas en datos sólidos y no en meras suposiciones; mientras que un economista puede utilizar estas herramientas para evaluar el impacto de una determinada política fiscal. Además, el aprendizaje de estos métodos permite a los futuros profesionales no solo interpretar los datos, sino también cuestionar su validez y fiabilidad. En un mundo saturado de información y estadísticas, la sociología enseña a las alumnas y alumnos a diferenciar entre una correlación y una causalidad, a identificar sesgos en los estudios y a evaluar críticamente la calidad de la información.
En conclusión, la metodología cualitativa aporta profundidad, riqueza interpretativa y sensibilidad para captar la complejidad humana, mientras que la metodología cuantitativa ofrece solidez, objetividad y la posibilidad de identificar tendencias en grandes grupos.
Por ello, solo a través de la combinación de ambas se puede lograr una imagen más completa de la sociedad que se estudia y, sobre todo, se puede entender no solo qué ocurre, sino también por qué y cómo lo viven las personas. De este modo, la sociología no solo fomenta una perspectiva crítica y reflexiva sobre la sociedad al tener presente fenómenos como la desigualdad, la globalización, el cambio social o las estructuras de poder, sino que amplía las diferentes perspectivas al alumnado de múltiples disciplinas ofreciéndole herramientas prácticas para su desempeño profesional.
José Manuel Mayor, profesor asociado del Dpto. de Sociología de la Universidad de Murcia.
Ángel Olaz, profesor del Dpto. de Sociología de la Universidad de Murcia.