El cambio climático favorece el crecimiento de microorganismos patógenos que pueden llegar a nuestros grifos
Cada vez que abrimos el grifo de casa, ni siquiera nos planteamos si el agua que sale es segura. Si la vemos transparente y no huele mal parece que es suficiente. Solo cuando vamos de viaje, dependiendo de cuál sea el destino, nos surgen dudas. La culpa la tienen algunos microorganismos patógenos que pueden vivir y desarrollarse libremente en ella. El problema es que no los vemos a simple vista, pero están ahí.
- Publicado en Planeta