¿Tendremos que vivir con menos agua?
Las regiones mediterráneas se enfrentan a un futuro con menos agua. Las proyecciones climáticas apuntan a un descenso de las precipitaciones y un aumento de la evaporación del agua del suelo y la transpiración de las plantas (evapotranspiración) debido al incremento de las temperaturas. La reciente sequía entre 2020 y 2024 –que golpeó con dureza el noreste de la península ibérica– confirma que no se trata de predicciones lejanas, sino de una realidad que ya empieza a hacerse sentir.
- Publicado en Planeta