'La corte de faraón': brillo y oropel entre 'Kitsch' y 'queer'.
- Escrito por Manuel Espin
- Publicado en Cultura
En 2011 el Arriaga de Bilbao, Campoamor de Oviedo y Teatros del Canal de Madrid produjeron una versión de 'La corte de faraón' dirigida por Emilio Sagi; aunque la obra del maestro Vicente Lleó con textos de Perrin & Palacios estrenada en 1910 ha seguido siendo representada hasta el día de hoy por muchas compañías fuera de las grandes ciudades después de ser prohibida por el franquismo (solo se permitieron temas musicales para 'La bella de Texas' que dirigió Luis Escobar con Nati Mistral de protagonista). Ahora ha vuelto esa producción al Teatro de La Zarzuela con todas las entradas vendidas para la totalidad de las quince funciones programadas.
'La corte...' es una de las obras más agradecidas del repertorio español en el mundo, especialmente en América donde se hace a menudo. Más allá de sus músicas brillantes y coloristas donde se mezcla el vals, la opereta, el garrotín, el cuplé, o la parodia de la 'Marcha Triunfal' de 'Aída' se trata de lo más aproximado a una verdadera comedia musical a la española. El tono disparatado, festivo, cómico del argumento se presta a toda clase de tratamientos, y en esta ocasión el propio Sagi lo llama 'gamberrada'.
La revisión de texto y cantables que han hecho Sagi y Emilio Viana empieza con un diálogo entre Faraón y Reina antes de la obertura en la que ella le dice a él que 'entiende', y donde lo principal es la supresión del personaje de 'Arikón', sin 'M' de anteriores versiones donde la 'broma' consistía en ridiculizar a un estereotipo de 'mariquita'. Algo tan inadmisible en nuestro tiempo por su homofobia como las estrofas machistas del 'Coro de las viudas' que también se han reemplazado por otras nuevas. Además se repite la obertura en dos ocasiones, y el famoso 'Ahí va' cantado en plan 'drag' por el propio Viana con altos tacones y penacho de vedette se hace dos veces, la última de ellas en plan karaoke para que el público la cante en el desenlace.
Ese tono de purpurina desbordante preside la totalidad de la estética de la producción donde ha desaparecido la antigua referencia de Egipto para reemplazarla por un tono más sofisticado bajo un envoltorio de aire 'queer' con 'destape' masculino abundante.
La producción que tiene bastantes medios detrás acierta en aspectos como las excelentes coreografías de Nuria Castejón, con un cuerpo de baile masculino extremadamente esforzado, donde también aparecen acróbatas en escena, un buen diseño del impostado vestuario abundante en brillos, un buen ritmo escénico a lo largo de una función sin pausas. A cargo de un reparto donde destaca Jorge Rodríguez-Norton como el 'Casto José', pero donde llama la atención la endeblez escénica en sus diálogos del barítono chileno Ramiro Maturana que desaprovecha las posibilidades del personaje. Con un imaginativo uso de un 'atrezzo variado y lleno de fantasía, de la barca en la que llega el personaje femenino a los paraguas transparentes ,o el carro de la bicicleta de la que surge desnudo el Casto José, o el sarcófago del que aparece Viana para cantar travestido el conocido 'Ahí va'.
Sin embargo al eliminar los elementos más hispanos y 'cañí' del 'Garrotín' se renuncian a los contrastes cómicos que sugiere este popular número presente a día de hoy en el imaginario popular de nuestro país. Con toda seguridad se trata de la producción de 'La corte...' con más medios disponibles aunque esa lectura del 'kitsch' a lo 'queer' no siempre funcione bien.
Hay que apuntar que esta obra merece formar parte como título de repertorio de La Zarzuela pese a no pertenecer plenamente al llamado 'género chico' y mezclar varios hasta erigirse en una referencia del teatro lírico español a más de un siglo del estreno. Con un elemento del que no todas las zarzuelas participan, como es su capacidad de transgresión y las posibilidades que ofrece a tratamientos escénicos fuera de la norma en un título de tanta convocatoria popular como se puede demostrar otra vez en estos días.
Manuel Espin
Doctor en Sociología y licenciado en Derecho, CC Políticas y CC de la Información es escritor de ficción y no ficción, periodista y autor audiovisual para cine y tv.
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