Konarmia
- Escrito por Mercedes Peces Ayuso
- Publicado en Cultura
«La traición (...) se ríe de nosotros en la ventana; la traición avanza descaradamente en nuestra propia casa; la traición se cuelga las botas a la espalda para que las tablas del piso no crujan en la casa despojada. Pero nosotros queremos arrancar el piso para que se levante contra nuestra inocente rudeza y derramaremos sangre negra en esas botas que han aprendido a andar sin crujidos»
Caballería roja. Diario de 1920, 1920, Isaak Babel
Nació en Odesa bajo el Imperio ruso, pasaría por un progromo durante la Revolución rusa y terminaría muriendo torturado en la gran purga de Stalin. Así que no es extraño que este judío ruso, periodista, dramaturgo, traductor y novelista pasara toda su vida sacando los codos para poder sobrevivir en su tierra. Ser judío en la Rusia zarista era sinónimo de aislamiento, así que pensó que el comunismo revolucionario cambiaría las cosas. Y se puso a lo suyo como periodista del primer ejército de caballería de la unión soviética (Konarmia), auspiciado por Stalin, cuyo diario de campaña será el germen para este libro, una serie de relatos aparentemente independientes que, sin embargo, conforman un corpus narrativo alejado de cualquier sombra de romanticismo bélico y que le acarrearía problemas con el stablishment, solo salvadas parcialmente gracias a su amistad con Gorki y su propia fama novelística, aunque la mente preclara de Babel seguiría despojando de toda retórica las barbaridades cometidas por el régimen y eso le tendría ya en el punto de mira. En 1939, muerto Gorki y solo ante Stalin, acusado de ser un espía y terrorista, fue fusilado en 1940 y sus obras requisadas y prohibidas. Solo tenía 45 años.
A los 25 ya estaba en el frente escribiendo su diario de batalla en la campaña contra Polonia de 1920, Caballería roja, un cuerpo de relatos cotidianos sobre la vida de soldados de diferente procedencia (rusos, judíos, polacos), gente del pueblo y cosacos del norte, cada cual con sus propias vivencias y horrores, sin ahorrarse nada de los aspectos más oscuros, violentos y brutales de la guerra al principio de la revolución bolchevique, pero también de actos generosos y heroicos, de detalles de la vida cotidiana lejos de episodios épicos en loor del ejército soviético, algo que cavaría su tumba, describiendo con un estilo sobrio y soberbio, afilado, contundente y despojado de grandilocuencia, la verdad de un ejército formado por heterogéneos que iban de un lado a otro por las fronteras de Galitzia y Volinia como pollos sin cabeza a por los polacos, en guerras de aldeas matando curas, campesinos y judíos, un ejército de soldados desconcertados capaces de matar por una revolución apenas comprendida, resignados a su suerte en una contienda que dejará un rastro indeleble de dolor y miseria.
Se publicaron en periódicos un par de años después de su génesis y no le perdonarían demostrar que la guerra es, siempre, un fracaso. Quizá habría que regalársela a más de uno que anda jugando con ella.
Mercedes Peces Ayuso
Licenciada en Filología Hispánica (1984-89) y en Filología Alemana (2001-04) por la universidad de Salamanca, con diplomaturas en italiano y portugués. Vivió 10 años en Alemania, donde dio clases en la VHS (universidad popular) de Gütersloh, Renania del Norte-Westfalia, desde 1993 a 2000.
Posteriormente, ya en España, decide dedicarse a la traducción y corrección de libros y textos de diversa índole, labor que sigue ocupando a día de hoy.
Es miembro de la AEPE (Asociación Europea de Profesores de Español), de ASETRAD (Asociación Española de Traductores e Intérpretes) y otras entidades relacionadas con la traducción.
Asimismo, colabora como traductora honoraria para diversas ONG.
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