Educación, ciudadanía y memoria democrática
- Escrito por Alfredo Liébana Collado
- Publicado en Cultura
- Encuentro nacional organizado por CIVES -
Durante los días 1 y 2 de diciembre se ha celebrado un encuentro nacional de sensibilización, información y formación para la incorporación de la Memoria Democrática en el currículo escolar.
La consolidación de la democracia tiene que seguir avanzando en algunos aspectos donde se ha sido muy temeroso hasta ahora. La Secretaría de Estado de Memoria Democrática, dirigida por Fernando Martínez López, está promoviendo una campaña con la Fundación Educativa y Asistencial CIVES, para cubrir un espacio hasta ahora inédito en el ámbito escolar.
Se iniciaron las jornadas en el Instituto Cervantes, que acogió una primera mesa con una intervención múltiple: entre otras, la de Victorino Mayoral, por CIVES; la del secretario de Estado Fernando Martínez; y la de José Luís Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno.
El objeto esencial de la campaña, informó Mayoral, es formar una ciudadanía democrática consciente de lo que significa un Pacto de Convivencia, puesto que no es concebible una democracia sin memoria. Sin embargo, la Constitución del 78, por nuestras circunstancias históricas, dejó algunos elementos importantes sin desarrollar.
Les debemos a las generaciones anteriores, tan injustamente tratadas, un ejercicio de memoria colectiva incorporándolas en el currículo escolar planteado por la ley de educación, la LOMLOE, pues las generaciones actuales tienen que ser conscientes del pasado para evitar los mismos errores. Por eso, insistió, es necesario establecer un diálogo intergeneracional que consolide los pilares de la democracia. Empezando por recordar la importante labor realizada por la Institución Libre de Enseñanza, por los maestros republicanos, por la Constitución, tanto la del 78 como la republicana del 31, y la importante aportación del exilio democrático.
Fernando Martínez, secretario de Memoria Democrática, destacó que se trata de aplicar los principios fundamentales del derecho, y de seguir avanzando en las políticas públicas de memoria iniciadas por José Luis Rodríguez Zapatero. En ellas está la búsqueda del conocimiento de la verdad, única garantía para superar el pasado. Todo ello ha de enmarcarse en un nuevo currículum que comience en la Constitución de 1812 y siga el hilo conductor de la democracia, pues lo importante es transmitir sus valores.
José Luís Rodríguez Zapatero celebró que la actual ley continúe y mejore la ley anterior; pero se preguntó por qué a nuestra democracia actual le está costando dar pasos tan elementales como reconocer la importante labor desarrollada por los maestros en la República, o la recuperación del exilio. No es excusa, afirmó, el preocupante retroceso de otros países, como en la Argentina de Milei, o lo que supuso Trump en EEUU. Además, los organismos internacionales se han interpretado de manera reduccionista, lo que tuvo como consecuencia el Brexit.
A continuación, el profesor Gregorio Cámara repasó el constitucionalismo español desde las primeras cartas magnas de carácter oligárquico con un enfoque programático de los derechos, pasando por la de 1868, la mejor valorada, aunque no llegara a todos; y las siguientes, en las que va habiendo una mayor apertura; hasta la de 1931, que reconoce la soberanía popular, y la actual, la de 1978 , que supone una superación de los enfrentamientos seculares en España, pero que requiere un fomento de la educación crítica para evitar regresiones populistas.
La inclusión de la memoria democrática en la reforma educativa fue planteada por Alejandro Tiana, responsable de las últimas Leyes de educación, como la LOMLOE, que debe ser aplicada todavía por las Autonomías. El objetivo es actualizar las anteriores leyes pensando en el camino a Europa y la transformación digital. Pero estamos en un momento preocupante de retroceso democrático que hay que revertir consolidando la educación en valores y la educación ciudadana, a partir de la formación del profesorado. Debemos considerar, además, la necesaria incorporación de valores como el compromiso cívico, el apoyo a la igualdad de género y el reconocimiento de los derechos de los emigrantes. Repasó también el currículo disciplinar, a su juicio, excesivo; la preparación del profesorado, muy especializada, con ocho competencias clave para su formación; y describió las áreas, materias y ámbitos que contempla la Ley, así como la importancia de que todos los alumnos obtengan los saberes básicos.
Más tarde se celebró una mesa redonda sobre la lucha de las mujeres por la igualdad de derechos y libertades, en la que intervinieron: Cándida Martínez López, investigadora de la Universidad de Granada; Ana Rodríguez Penín, catedrática de IES; y Mª Luz Martínez Ten, secretaria de la mujer de la Federación de Servicios Públicos de la UGT. Es fundamental, subrayan, la importancia de tener referentes históricos y contar con más mujeres en los puestos de responsabilidad. Citaron, además, algunas páginas web donde encontrar materiales adecuados para el aula.
La mesa referente al compromiso de la Universidad con la memoria democrática incluyó a varios catedráticos de distintas Universidades: Julián Chaves, de Extremadura; Francisco Alía, de Castilla La Mancha; Juan Andrade, de Salamanca; y Jorge Novella, de Murcia. Presentaron las labores realizadas en sus respectivas Universidades, como la publicación de libros, la detección y eliminación de símbolos franquistas, las tesis doctorales y congresos realizados. Así como los convenios firmados con la Secretaría de Memoria Democrática para financiar estas actividades, y la preparación de materiales didácticos para las Ciencias Sociales de Secundaria. Actualmente, uno de los mayores esfuerzos está en la detección de fosas y su recuperación para un enterramiento digno. Cabe destacar la cartografía de la guerra civil realizada en la Universidad de Murcia.
El día siguiente comenzó con una mesa sobre el currículo de Educación para la Ciudadanía, que se acompaña con la formación en Europa, en la que hablaron profesores de Madrid, de la UNED y de la Universidad de Valladolid. Los intervinientes defienden que la educación en valores ha de ser transversal y no solo en la materia de Filosofía. Se insiste en los valores éticos y laicos, que alejen la educación doctrinal, algo que debe reflejarse en la participación de los alumnos.
Respecto al compromiso del alumnado de bachillerato en la recuperación de la memoria, intervinieron cuatro parejas de alumnos de Badajoz, Murcia, Granada y Fuenlabrada: la primera realiza una investigación sobre la presencia de la memoria en el currículo extremeño; la segunda, la evolución de la mujer en la industria conservera murciana (1960-2020); la tercera, sobre la recuperación de la memoria en los montes orientales de Granada; y la cuarta, sobre los maestros depurados en Fuenlabrada durante la dictadura.
El sindicalismo docente ocupó la siguiente mesa, en la que intervinieron CCOO y UGT. Maribel Loranca, en nombre de UGT, resumió la historia de FETE (Federación de Enseñanza) y los trabajos realizados para la recuperación de su historia desde 1912 hasta la actualidad, recordando los trabajos de Mariano Pérez Galán sobre la escuela en la segunda república en los años 70, la elaboración de varias exposiciones que se realizaron con motivo de varios congresos: IX congreso de FETE en Madrid en 1987, del centenario de la UGT en 1988 en Madrid, del XII congreso de la FETE en Granada en 1998, del 2006 en Madrid con motivo del 75 aniversario (cuando se pasa en 1931 de Asociación General de Maestros AGM a FETE); con posterioridad se publicaron en 2002 (1909 incluyendo a la asociación de maestros racionalistas-1931), 2006 (1931-1939) y 2009 (1939-1982), tres textos que recogen los períodos más significativos de la organización. Francisco García, por CCOO, solicitó una legislación suficiente para proteger la memoria histórica y señaló también el drama de los bebés robados como un tema olvidado.
El compromiso docente en la memoria democrática se cubre con tres docentes de Valencia, Mérida y Madrid, que describieron situaciones de aprendizaje, y explicaron la democracia como proceso, la construcción de ciudadanía y la cultura de la pregunta. Destacaron el papel de las asociaciones memorialistas, como la presencia española en los campos de concentración nazis y las bases de datos (Amical) cada vez más completas, que permiten realizar actividades didácticas relacionadas con los derechos humanos y la formación en valores.
En la última mesa intervino Diego Blázquez, director general de Memoria Democrática del Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, que indicó la labor realizada por el gobierno en estos temas; así como Juan Ramón Lagunilla, por la LIGA; y Victorino Mayoral, de la Fundación CIVES, que describieron la campaña que están haciendo estas organizaciones para la realización de actividades vinculadas a la memoria democrática. De este modo, se dieron por concluidas las jornadas.
Alfredo Liébana Collado
Quimico, Máster en Biotecnología y Profesor en Secundaria, FP y Universidad. Especializado en la formación del profesorado y en el diseño de los estudios en FP.
Investigador y divulgador de la historia del socialismo y del sindicalismo en educación. Realizando conferencias, exposiciones y publicaciones relacionadas sobre ellas.
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