La industria lítica y su importancia en el proceso de hominización.
- Escrito por José Ramón Colón Carvajal
- Publicado en Historalia
Durante mucho tiempo, la comunidad científica ha consensuado el inicio del género humano (Homo) hace unos 2,6 millones de años, relacionando la especie Homo habilis con la aparición de los primeros instrumentos líticos. Esta datación se vio modificada en el año 2015, cuando un equipo investigador internacional encontró en el yacimiento keniano de Lomekwi herramientas de piedra con una antigüedad estimada de 3,3 millones de años.
La importancia de un gesto aparentemente sencillo, como es el golpeo de dos cantos rodados, implica la aparición de una tecnología que, a pesar de su sencillez, conlleva importantes procesos mentales. Entre ellos, podemos destacar:
- Visualización mental del instrumento necesario que se pretende crear, favoreciendo la abstracción. - Planificación del proceso de producción, al necesitar un material y aplicar una determinada técnica para obtener la herramienta necesaria.
- Establecimiento de conexiones empíricas con los procesos mentales ideados. Esta conexión se basa en la observación de los resultados.
- Repetición o estandarización del proceso realizado, como resultado de lograr un objetivo y, por tanto, ser reproducible.
- Búsqueda, selección y uso continuado de materiales procedentes de su entorno cercano.
La fabricación y utilización de herramientas implicó una serie de ventajas para los grupos de homininos, entre las que destacaremos, siguiendo la aportación del Museo de la Evolución Humana, las siguientes:
- La producción y el uso continuado de herramientas líticas formalizó una socialización de los grupos humanos a través de los avances tecnológicos.
- Los procesos mentales asociados a la necesidad de poseer una herramienta y fabricarla supusieron la aparición de la tecnología. Dichos procesos mentales se relacionan con el desarrollo cerebral de las diferentes especies de homininos.
- Mejor aprovechamiento de las grandes piezas, al poder acceder a las partes internas y machacar los huesos para acceder al tuétano. Asociado a ello, la ampliación de la dieta supuso un mayor aporte de proteínas derivado de la carne, contribuyendo al desarrollo del cerebro.
- Mayor aprovechamiento de los recursos naturales al poder trabajar con mayor eficacia materiales como la madera.
- Optimización de la caza al utilizar herramientas que suponían mayor eficacia.
En resumen, la producción de herramientas junto a su uso sistemático por parte de las diferentes especies del género Homo propició la socialización, nuevas formas de consumo y reparto de los alimentos y la organización de la producción. Nos encontramos ante el inicio de un comportamiento cultural: "Con este gesto, los primeros seres humanos iniciaban el sendero de la humanización".