Cómo afrontar el estrés cuando le diagnostican trastorno del neurodesarrollo a un hijo
Carmen es periodista, lo que implica que se dedica a trasmitir lo que acontece a través de un discurso experto y fluido. La paradoja es que su hija de 6 años, María, tiene dificultades con el lenguaje desde que comenzó a pronunciar sus primeras palabras. Carmen no ha querido “ver” esas dificultades: siempre pensó que con la edad el discurso de su hija mejoraría. Y lo hizo, pero no al ritmo que se esperaba. En el centro escolar sugieren derivarla a un logopeda. “¿Logopeda para mi hija? Si eso es evolutivo…”, piensa Carmen. Con esta predisposición llega a la consulta de la logopeda para recibir un diagnóstico.
- Publicado en Sanitem