‘Las Golondrinas’: Obra mayor, producción superior
- Escrito por Manuel Espin
- Publicado en Cultura
Es de lamentar la breve carrera de José María de Usandizaga (1887-1915) compositor nacido en San Sebastián y de una obra de una elegancia armónica fascinante. En su fugaz paso por el mundo, murió a los veintisiete años de tuberculosis, aportó obras musicales en diversas modalidades con una genialidad a punto de estallar. En 1912 conoce en su ciudad natal a Gregorio Martínez Sierra, autor teatral y gran innovador de las formas del teatro de la época, con quien entabla una amistad. Al lado de María Lejárraga, esposa de Gregorio y autora o coautora su vez de casi toda la obra firmada por él, hacen una zarzuela, 'Los gavilanes', que años después de morir Usandizaga se convierte en una ópera que retoca su hermano. Se trata de una obra exquisita, de primerísimo nivel y encajonada en el saco común de títulos de zarzuela de dimensiones nada homogéneas.
A lo largo de más de un siglo la versión zarzuela ha sido la más representada hasta que en época reciente se ha ofrecido la operística. Si alguien tiene dudas sobre la lírica española no hay más que situarle frente a 'Los gavilanes' que es arte mayor en todos los sentidos. Una partitura riquísima y de una belleza dramática deslumbrante, un tono de una sugerencia formal donde no hay la menor concesión al costumbrismo. Desde el punto de vista dramático la obra está construida con rigor y exhibe una teatralidad de gran atractivo. Con una historia ambientada en una compañía circense en el que un artista (Puck) vive atrapado de la imagen de Cecilia, la mujer a la que ha maltratado fisicamente de forma repetida, que desaparece de su vida para retornar años después tras una boda con un rico cuando él tiene otra relación con Lina, una mujer muy distinta a la 'viajera'; para acabar en verdadera tragedia.
En 2016 el Teatro de La Zarzuela encargó la dirección escénica a Giancarlo del Mónaco, referente del género operístico en Europa, con un gran espectáculo de los sentimientos que ahora vuelve al mismo escenario en una majestuosa producción. Tematicamente se sitúa en la época del cine mundo -incluso aparece Charlot/Charles Chaplin bajo la caracterización del versátil Jorge Rodríguez-Norton una de las voces más activas de la escena lírica europea- con una performance que empieza en el patio de butacas de La Zarzuela con la entrada de un grupo de artistas circenses compuesto de excelentes funambulistas, malabares, ilusionistas, atletas de fuerza, contorsionistas y clowns. El espacio escénico creado por William Orlandi está muy conseguido aprovechando la caja escénica vacía del teatro, en el que se juega con diversos objetos y una gran acción circense que no decae en momento alguno.
La producción está a la altura de tan excelente partitura con un gran diseño de vestuario de Jesús Ruiz y muy buenas iluminaciones de Vinicio Cheli que en ciertos momentos potencian una estética emparentada con el cine mudo. El reparto tiene brillo propio con un Gerardo Bullón en el primero (César San Martín en el segundo) muy seguro en su personaje exhibiendo una gran textura dramática y un potente voz llena de matices. 'Cecilia' es Ketevan Hemoklldze (y María Antúnez en el 'cast' bis) adecuada al tono sofisticado y de cierta distancia del personaje de mujer maltratada y víctima que regresa como una dama al encuentro con su verdugo. Especialmente brillante está Raquél Logendio (Sofía Esparza en el otro reparto) con una voz llena de matices, de gran alcance dramático y con una interpretación sugerente no solo desde el punto de vista vocal sino del teatral; hasta en los silencios: está magnífica componiendo su complejo personaje. El coro de La Zarzuela dirigido por Antonio Fauró se hace muy presente en sus tres apariciones con cambios totales de ropa.
Estrenada esta producción en el año 2016 en La Zarzuela, 'Las golondrinas' adquiere un poderío escénico que potencia la fuerza lírico-dramática de uno de los mejores títulos del género y de la ópera española. Su reposición siete años después de verse por primera vez es una cita obligada para quienes conocen esta obra llena de magnetismo; también puede representar un descubrimiento para buena parte del público; bajo una impecable lectura teatral que la convierte en uno de los imprescindibles espectáculos de la cartelera.
Manuel Espin
Doctor en Sociología y licenciado en Derecho, CC Políticas y CC de la Información es escritor de ficción y no ficción, periodista y autor audiovisual para cine y tv.