"La clase obrera, en la lucha por su emancipación, se lanza no solamente contra la fuerza económica de la clase enemiga, sino también contra su fuerza política. La conquista del poder político, es la condición indispensable de la transformación socialista. En septiembre de 1920, el proletariado italiano ocupó las fábricas; pero el poder siguió en manos de la burguesía, se frustró la revolución, que avanzaba irresistiblemente, y, como consecuencia de ello, se crearon las condiciones necesarias para el rápido y victorioso avance del fascismo."
Andreu Nin, "La concepción marxista del poder y la revolución española", 1937.