Violencia obstétrica: el parto en disputa
“Límpiate y quédate en la cama tumbada para arriba, inmóvil y con las piernas abiertas y ligeramente flexionadas… ¡y no te muevas!”. Esta fue la orden que una matrona dio a una mujer embarazada de 38 años a punto de parir en un hospital de Sevilla. Para colmo, cuando le pusieron la epidural, el catéter tuvo que ser reinsertado en la columna varias veces, dejándole como secuela dolor cérvico-dorsolumbar. Finalmente dio a luz por cesárea contra su voluntad, sin haber firmado consentimiento informado.
- Escrito por Ester Massó Guijarro