EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

El camino


(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

«La gente en seguida arremete contra los niños, aunque muchas veces el enojo de los hombres proviene de su natural irritable y suspicaz y no de las travesuras de aquellos»

El camino, 1950, Miguel Delibes

Delibes mismo tiene treinta años cuando escribe esta joya de la literatura española, y ya es su tercera novela, un clásico para los que hicimos bachillerato. Habla de la infancia, de la libertad, de la muerte, del campo, de las amistades, de la beatería gazmoña y, sobre todo del despertar a la vida. El Mochuelo, el Tiñoso y el Moñigo (Daniel, Germán y Roque) son los chicos protagonistas de la novela ambientada en un pequeño pueblo del norte cántabro, reminiscencia del lugar vacacional de Delibes, por el que los tres chavales viven aventuras en una feliz época en la que se jugaba en la calle, sin móviles ni vigilancia, y donde la calle era la escuela de vida. Es una novela tierna, también dura, contada por un narrador omnisciente que aviva los recuerdos de todos nosotros cuando éramos chicos, cuando vivíamos o íbamos al pueblo de vacaciones, tierra por descubrir. Aunque no nos confundamos, no es una novela costumbrista: es poseía en prosa. Se trata de la vida, de los sucesos rápidos e imprevistos del día a día en la aparente monotonía de un pueblo pequeñito en el que todos sus habitantes tienen vida, una propia. Aunque técnicamente parezca narrada como el recuerdo del Mochuelo en su última noche en el pueblo antes de ir a la ciudad para estudiar, no es solo su punto de vista lo que aparece en la novela, sino que es una visión de varios personajes, de modo casi colectivo, para relatar el viaje real: el iniciático que todo niño hace antes de pasar a la vida adulta.

La educación infantil es un gran tema que sigue estando en el candelero. Y no se puede delegar solo en los educadores, sino que debe partir de la familia. Ambos, más la libertad para interrelacionarse con otros chicos, son fundamentales para el desarrollo humano. Ahora apenas se juega en la calle, los dispositivos electrónicos sustituyen a los amigos reales y la intolerancia hacia el otro, al diferente, llena las aulas de soledad y, a veces, de víctimas a las que sus propios compañeros amargan la existencia. Antes, irse a la ciudad era sinónimo de un cambio en la educación que los padres veían como posibilidad de mejora para sus hijos, ahora abundan los casos de aislamiento y de acoso en el que se graban las palizas y humillaciones por aquellos a los que ni les enseñaron ni aprendieron a convivir. Se ha perdido el sentido de pertenencia, ese jugar y compartir sin mirar la procedencia del amigo, y el verdadero sentido del camino vital que debe hacer todo menor para llegar a ser un adulto con valores y saber relacionarse en comunidad. La vida no es fácil, pero tampoco debemos hacérsela más difícil a los demás solo porque la nuestra no lo sea. Por eso, es tarea nuestra educar a nuestros hijos, enseñarles respeto y tolerancia, dejarles jugar, fomentar el intercambio con el otro, enriquecerlos con la variedad de la raza humana y tomar decisiones a tiempo, aunque sean dolorosas.

Y, parafraseando a Delibes, debemos hacerlo antes de que el poder de decisión le llegue al hombre cuando ya no le hace falta para nada.

Licenciada en Filología Hispánica (1984-89) y en Filología Alemana (2001-04) por la universidad de Salamanca, con diplomaturas en italiano y portugués. Vivió 10 años en Alemania, donde dio clases en la VHS (universidad popular) de Gütersloh, Renania del Norte-Westfalia, desde 1993 a 2000.

Posteriormente, ya en España, decide dedicarse a la traducción y corrección de libros y textos de diversa índole, labor que sigue ocupando a día de hoy.

Es miembro de la AEPE (Asociación Europea de Profesores de Español), de ASETRAD (Asociación Española de Traductores e Intérpretes) y otras entidades relacionadas con la traducción.

Asimismo, colabora como traductora honoraria para diversas ONG.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.