La inteligencia artificial entra en la era de la transparencia: qué cambia para las empresas con el AI Act
- Escrito por La redacción
- Publicado en Capital
La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología reservada a grandes compañías para convertirse en una herramienta integrada en el funcionamiento diario de miles de empresas. Selección de talento, atención al cliente, análisis de datos, automatización de procesos o ciberseguridad son solo algunos de los ámbitos en los que ya interviene. Con el inicio, el próximo 2 de agosto, de una nueva fase de aplicación del AI Act, Europa da un paso decisivo para que ese uso vaya acompañado de mayor transparencia, trazabilidad y supervisión.
Aunque las obligaciones para los sistemas de alto riesgo se desplegarán progresivamente hasta 2027, expertos en inteligencia artificial coinciden en que las empresas no deberían esperar para revisar qué soluciones utilizan, cómo influyen en sus procesos y qué mecanismos existen para supervisar su funcionamiento. Adaptarse al AI Act no será únicamente una cuestión de cumplimiento normativo, sino también de gobernanza y confianza.
«Muchas organizaciones piensan que todavía queda tiempo para adaptarse, pero el verdadero trabajo no consiste en completar documentación unos meses antes. Empieza por identificar dónde se está utilizando la inteligencia artificial, entender cómo funciona y establecer criterios para supervisar sus decisiones. Ese proceso requiere tiempo y cuanto antes se inicie, mejor preparada estará la empresa.»
— Javier Cañizares, CEO de HIRINT
Para Javier Cañizares, uno de los mayores desafíos será descubrir que la inteligencia artificial ya está presente en muchas más herramientas de las que las organizaciones creen. "Prácticamente cualquier software incorpora hoy funcionalidades basadas en IA. El primer paso es conocer dónde está presente y cómo influye en las decisiones del negocio. Solo así podrá utilizarse de forma responsable y generar confianza entre empleados, clientes y reguladores".
Uno de los ámbitos donde esta transformación tendrá un mayor impacto será la gestión del talento. Los sistemas que apoyan decisiones sobre contratación, promoción, formación o desarrollo profesional exigirán mayores niveles de transparencia y supervisión humana, al afectar directamente a las personas. Para HIRINT, esta evolución confirma una idea que la compañía lleva años defendiendo: la inteligencia artificial debe complementar el criterio humano, nunca sustituirlo.
«La inteligencia artificial es extraordinaria detectando patrones y procesando grandes volúmenes de información, pero las decisiones sobre personas requieren contexto, criterio y responsabilidad. La tecnología debe ayudar a decidir mejor, no decidir por nosotros.»
— Javier Cañizares, CEO de HIRINT
HIRINT considera que el AI Act supone una oportunidad para impulsar una inteligencia artificial más fiable, explicable y responsable. La compañía ha realizado más de tres millones de evaluaciones y trabaja con más de 400 organizaciones en España y Latinoamérica, desarrollando soluciones que combinan inteligencia artificial, psicometría y ciencias del comportamiento para mejorar la toma de decisiones sobre personas.
La Redacción recomienda
- Transportes lanza nuevas aplicaciones para Cercanías y Rodalies con datos en tiempo real para planificar mejor los desplazamientos
- Publicado en el BOE el I Convenio Estatal de Grandes Cadenas de Comercio Textil y Calzado -ARTE-
- La caída del precio del oro: ¿fin de su era dorada o una oportunidad estratégica para los inversores?
- Las empresas participan cada vez más en el diseño de los grados para reducir la distancia entre universidad y mercado laboral
- La Inspección de Trabajo acreditará el acoso sexual en las empresas