La República
- Escrito por Antonio García Vao
- Publicado en Poetas
Vedla: no luce corona,
Ni ciñe rica diadema;
Lleva, si, sangre que quema
Y corazón de matrona.
El pueblo libre la abona;
Tiene tan dulces acentos,
Tan varoniles alientos.
Que cuando su voz levanta
Tiaras y tronos quebranta
En sus robustos cimientos.
Su faz es severa y franca,
El gorro frigio es su adorno,
Modesta túnica blanca;
De Sencillo lazo arranca
Banda de rojo color,
Y trage tan seductor
Mostrando está con grandeza
En lo blanco su pureza
Y en lo rojo su valor.
Yo era niño, sonriente
Te miraba embebecido.
Como el amante querido
Mira á su a nada inocente.
Contemplé tu pura frente
Y le llegué á comparar
A la virgen del altar;
Y hoy solo puedo decir
Que aquella me hizo reír
Y tú me has hecho llorar.
Los cetros te han maltratado,
Las coronas te han herido,
Las liaras te han maldecido.
Los pueblos te han aclamado,
Tan grande es lo que has pensado
Que dió al genio admiración,
Y la voz de tu pasión
Se escucha con doble intento
Al girar tu pensamiento
Y al latir tu corazón.
Por tu triunfo yo deliro
Y entre celajes preveo.
Con los ojos del deseo,
Que te has de encumbrar y miro
Del mundo en el vario giro
Nueva aurora que me encanta.
Era de libertad santa
Que á lo lejos bulle y brilla,
Miro un trono que se humilla
Y un pueblo que se levanta.
Allá en remotas regiones
Y tras procelosos mares,
Miro pueblos sin pesares
Que defienden tus pendones.
Los vates en sus canciones
Cantan tu espíritu ardiente
Y dan su sangre inocente
Con el pecho reposado
Para que hunda el pasado
A los golpes del presente.
A tí va mi pensamiento,
A ti el sentimiento mío.
Como el fecundante río
Buscando el mar turbulento.
Ahora que sufres tormento
Tu nombre bendeciré,
Yo en la altura te veré
Del progreso siempre en pos.
iRepública! Creo en Dios,
Pero en ti tengo igual fé.