La eternidad
- Escrito por Rosario de Acuña
- Publicado en Poetas
Cuando resbala doloroso aliento
de nuestro corazón entumecido
y se torna la voz en un quejido
eco triste de horrible sufrimiento,
levantando su vuelo el pensamiento,
así percibe el eco de un sonido
que, de esperanza sacrosanta henchido,
desciende del crespón del firmamento.
«¡Mírala allí brillar!», dícele el alma
señalando la azul inmensidad:
«Para lograr tu inmarcesible palma
Solo debieras ver la eternidad:
allí la vida se desliza en calma,
que el imperio es aquel de la verdad»