Mesalina
- Escrito por Luis Marco
- Publicado en Poetas
Duerme el Emperador con torpe sueño
y cerca de él la Emperatriz vigila:
lúbrica llama enciende su pupila,
mientras descansa del Imperio el dueño.
Falsos rizos ocultan su vil ceño,
y entre las sombras y la luz que oscila,
del tálamo imperial salta, vacila...
y parte, al fin, con criminal empeño.
A inmundas liviandades, de que aparta
con asco el alma noble su conciencia,
yacer puede rendida, jamás harta.
Meretriz coronada de impudencia,
iBritánico! tu madre que comparta
Roma su lecho quiere en su demencia.