Los dos vagabundos
- Escrito por F. Pérez de Vega
- Publicado en Poetas
Los dos en silencio cruzamos las calles
y un viento de muerte rozó nuestras caras;
cesó el inquietante ruido del día
y allá del misterio las horas sonaban.
La activa y risueña ciudad se doblega
y el padre Morfeo la acoge en sus alas,
vertiendo las pomas del sueño precioso
en pobres hogares y en regias moradas.
Las frentes al viento, los cuerpos al frío,
pasamos altivos por calles y plazas
cual dos vagabundos sin lazos ni hogares
que sueñan quimeras y dichas lejanas.
Y en medio al silencio, la voz misteriosa
oímos del viento que así susurraba
con toda la amarga tristeza que ponen
en cantos de odios las turbas esclavas.
Errantes peregrinos
los de rostros cetrinos,
los de manos rugosas
y vidas tenebrosas
que errabundos cruzáis estos caminos;
cuando el silencio de la noche fría
la burguesa ciudad ha penetrado,
¿qué vigoroso impulso os ha exaltado?
Ansias de rebeldía.
Famélicas criaturas
que en cárceles obscuras
la opresión del tirano
execrabais en vano
del déspota sufriendo las locuras;
cuando en silencio la ciudad dormía
y el burgués desvelábase avariento,
¿qué noble fe os movió y cuál aliento?
Ansias de rebeldía.
Mendigos harapientos
de cuerpos macilentos
que á la regia morada
venís en algarada
con hoscos ademanes turbulentos;
cuando en silencio la ciudad dormía
el cerebro del pueblo embrutecido,
¿qué vigoroso impulso os ha movido?
Ansias de rebeldía.
Jóvenes soñadores
que buscáis los amores
del pueblo esclavizado,
mártir, desheredado,
y descubrís la cara á los traidores;
cuando en silencio la ciudad dormía
guardando su tesoro el poderoso,
¿qué aliento os ha impulsado generoso?
¡Ansias de rebeldía!
Las frentes al viento, los cuerpos al frío,
seguimos cruzando por calles y plazas
cual dos vagabundos sin lazos ni hogares
que execran la innoble codicia inhumana.
La voz del misterio calló sus lamentos;
mas odio despierto dejó en nuestras almas,
y hoy vamos audaces los himnos rebeldes
cantando á las puertas de regias moradas.