Peregrinos á Roma
- Escrito por F. de Sierra
- Publicado en Poetas
La ira de Dios en llamarada ardiendo
del Vaticano la techumbre oscura
ciñó, y á los lamentos sorda y dura
del falso Cristo, le abrasó la frente.
Sin altar y sin trono refulgente,
el ídolo rodó desde la altura,
y con su boca desdentada impura,
«¡favor!” gritó al fanático creyente.
¡Romeros, acudid…siniestro airado,
crece el incendio y la Razón lo atiza,
la Fe zozobra y húndase el Papado!
¡Acudid peregrinos!... en la liza
á que á la Libertad habéis retado,
la bestia apocalíptica… agoniza
(Traducido del gallego por Curros Enríquez)