Nuestros gobernantes. Silvela
- Escrito por Emilio López Domínguez
- Publicado en Poetas
Partidario de Cánovas ha sido
y de Martínez Campos quien, clemente,
e hizo ministro sin tener presente
que era un hombre fatal para el partido.
A él so le deba todo lo ocurrido
en los desastres que la patria siente,
y todo lo inmoral y decadente
que por su cansa el pueblo ya ha sufrido.
Hoy dirige la nave del Estado
sin recordar la silba estrepitosa
que el pueblo, siempre justo, habíale dado.
Cánovas le juzgó con frase hermosa
de trulo, y bien lo tiene demostrado
en esta situación tan afrentosa.