Político y trapacero
- Escrito por Víctor Ozcáriz
- Publicado en Poetas
Con petulancia en su ardid
y en aras de la influencia,
brillaba con parda ciencia
Don Periquito en Madrid.
Un ente ya necesario
Era entre gente de miga;
tan pronto armaba una intriga
como rezaba un rosario.
Por no perder la ocasión
fué liberal y carlista,
se convirtió en periodista
y en literato ramplón
Y le nombró diputado
la gracia de su dinero.
¡Y en cambio está bajo cero
la fiel virtud del honrado!
Y el chico salió tan listo,
que habló de patria y honor;
y asi, con poco rubor,
llegó, por fin, á ministro.
Y de la farsa buen hijo
y en su Intención depravada,
¡ó César ó nada!, dijo,
y concuyó por ser nada.
Político de oropel,
á la nación dio quebranto.
¡Unos le llaman el santo,
otros le llaman Luzbel!