La hembra del paria
- Escrito por Juan Luis Cordero
- Publicado en Poetas
sobre el rastrojo seco,
un sol que parecía
el sol de los desiertos...
Tan sólo las chicharras
con su isócromo acento
la quietud alteraban
del cálido sesteo.
Por el camino ancho
seguido y polvoriento
avanzaba al galope
de mi potro ligero.
Llevaba la impaciencia
de los grandes anhelos,
el amor de la novia
rae aguardaba en el pueblo.
Ni un árbol se veía
de cerca ni de lejos;
iba yo sudoroso,
fatigado y sediento.
Llegué á la fuente clara
que hay entre juncos frescos
y templé mis ardores
en el líquido terso...
Había unas mujeres
al pie del regatuelo,
pobres espigadoras
de semblante moreno
que al clarear el día
de la villa salieron
sin temer al bochorno
del verano extremeño.
Descansaban las pobres
sobre el ribazo yermo,
bajo el hálito ardiente
de aquel soplo de fuego.
Me llené de tristeza
ante el cuadro paupérrimo.
¡Pobrecitas mujeres
las hembras del bracero!
Y seguí mi camino
en mi potro corriendo:
me esperaba el cariño
de la musa del pueblo.