Á Carlos Marx
- Escrito por Álvaro Ortiz
- Publicado en Poetas
No corrompió tu corazón honrado
la tentación del oro archipotente:
siervo de la razón, constantemente
á su esplendor viviste consagrado.
Triunfante el capital, y esclavizado
quien de toda fortuna está carente.
supo iniciar tu poderosa mente
la obra de redención del cuarto estado.
Dejaste de existir sin el consuelo
de ver la sociedad restablecida
sobre las bases que fijó tu anhelo.
Mas, ya que tu ansiedad no fué cumplida,
¡lástima grande que no exista un cielo
que premie las virtudes de tu vida!