El automóvil
- Escrito por A. Hernández y Cid
- Publicado en Poetas
De un castillo de libros por la alta barbacana
se ha asomado radiante una figura enteca
y ha gritado, caduca:—Humanidad...: ¡Eureka!—
Y ha cerrado los ojos y ha doblado una plana.
Por los respiraderos de una fábrica insana,
los espesos vapores han moldeado la mueca
de milenarios cíclopes que al llegar á su Meca
caen rendidos al flébil prorrumpir de un hossana.
Ha culminado, al cabo, triunfal la fuerza instruida;
ha triunfado en la honda meta la fuerza bruta;
brama ronco un motor: un auto-tren trepida
raudísimo, rodando en retumbante ruta;
y estulta, displicente, cansada de la vida,
pasea en él sus pompas una opulenta puta