La gloria de la guerra
- Escrito por Emilio Carrere
- Publicado en Poetas
—Madre, ¿por qué echan a vuelo
las campanas en la iglesia?
—¡Es que han entrado los bárbaros
a sangre y fuego en Florencia!
Traían los escuadrones
ensangrentadas rodelas,
lanzas de punía buida
y desgarradas banderas.
Iban viejas y mujeres
desmelenadas y hambrientas,
uncidas a los caballos de las legiones guerreras.
—Madre, esos hombres siniestros,
¿tendrán corazón de hiena?
—Doncella, ese horror que pasa
es la gloria de la guerra.
—Madre, dicen que los bárbaros
talan todas las haciendas,
roban a los mercaderes
y raptan a las doncellas.
Cuadras son de sus bridones
las naves de las iglesias;
los lienzos de Leonardo
arden en pública hoguera;
¿no tendrán alma esos hombres
¿fue no sienten la belleza?
—Cuanto más crímenes hagan
mayor será su grandeza,
en su lar tendrán honores
los ladrones de más tierra,
que están manchados, de sangre
los laureles de la guerra.
—Las joyas que los artífices
cincelaron y esculpieron;
las labores industriosas
y las nobles bibliotecas;
las góticas catedrales
y las ciudades espléndidas;
son ruinas que alumbra el rojo
luminar de las hogueras;
¿por qué una labor de siglos
se hunde en una hora sangrienta?
—Necesita estos estragos
la gloria de las banderas:
—Gloria ancestral de tí espada
que mata el arte y la ciencia
¡Qué cosa tan triste, madre,
es la gloria de la guerra!