La ciudad del amor
- Escrito por Antonio Paradas
- Publicado en Poetas
Ciudad de amor, por el amor nacida,
que borrando las sombras del pasado
resurgiste triunfante á nueva vida
en un triunfo de paz aureolado.
Bella ciudad, que fresca te engalanas
con las galas de alegre primavera;
¡oh, cuan feliz sonríes, cuan ufana!,
gozando de esa vida placentera.
Tras días de dolor, pena y calvario,
cantas, ebria de amor, la gran victoria
que ha de sahumar, como un gran incensario,
tu nueva era de paz, triunfos y gloria.
Como ola gigantesca desbordada
de un tormentoso mar fiero, imponente,
la ya arcaica ciudad ruin, depravada,
arrollaste á tu paso prepotente.
Y sobre aquellas ruinas, al momento,
se alzó la ciudad nueva floreciente;
ciudad de sol, de luz y encantamiento,
bello oasis de amor, con nuevo ambiente.
Ciudad donde amorosa y arrogante
reina la majestad de la belleza
sin más ley ni más dios que la constante
soberana igualdad con su grandeza.
¡Amor, Ciencia y Trabajo, dignamente,
son su culto, su Dios, su religión!
Jamás se abatirá la humana frente
por necio orgullo ó pérfida ambición.
Todo canta á la vida en su grandeza;
todo incita al placer en su decoro
mientras ríe el paisaje con tibieza,
besado por los rayos de un sol de oro.
En el triunfo de luz de la mañana,
radiante de alegrías y fulgores,
la inmensa multitud oficia sana
en el divino altar de los amores.
Palpitan sin cesar los corazones,
y óyense musicales risas locas,
saliendo la alegría á borbotones,
hecha ritmo y canción, por cien mil bocas.
Cesó el sufrir, la lucha fratricida;
la razón ha triunfado noble y fuerte;
ya floreció el amor. ¡Triunfó la vida
sobre el negro fantasma de la muerte!
(Vida Socialista, nº del 12 de mayo de 1912)