Las ilustres y virtuosas damas de Estropajosa
- Escrito por B. Luna
- Publicado en Poetas
¡Oh ilustres damas de Estropajosa!
Va á saludaros un liberal...
No haya ninguna que, melindrosa,
este saludo reciba mal.
Sé que sois buenas; por eso os hablo,
y á mis palabras no hay que temer.
¿Creeréis sin duda que soy el diablo?
Místicas damas, ¡qué lo lie de ser!
Como amiguitos, lindas madamas,
un breve rato vamos á hablar.
Yo sé que todas vuestras camamas
sacristán escás se han de acabar.
Yo sé, apreciables hermanas mías,
que es una moda de la estación,
y en cuanto pasen algunos días
iréis en busca de otra afición.
Vaya unos ratos, ¡pobres mujeres!,
que os estáis dando de ir y venir
á novenarios y misereres,
que á ustedes mismas harán reír.
¿La sicalipsis? ¡Jesús, qué miedo!
¿Ir al teatro? ¡No, por favor,
sin consultarlo con Don Tancredo!,
pongo, señoras, por confesor.
¿Leer los diarios? ¿Quién lo creyera?
Si así lo hacemos vamos á arder.
¿Ir á los bailes? ¡Antes me muera!
Que el baile es cosa de Lucifer.
¡Oh ilustres damas de Estropajosa!
De esta manera vais á rabiar...
Y si resulta que no hay tal cosa,
¡ay, qué camelo vais á llevar!
(Vida Socialista, mayo de 1910)