EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Sorpresas e incertidumbre en el futuro de la Argentina


  • Escrito por Federico Cascio
  • Publicado en Tribuna Libre
(Tiempo de lectura: 3 - 6 minutos)

- UN VERTIGINOSO RECORRIDO POR LOS BORGIANOS LABERINTOS DE LAS ELECCIONES PRESIDENCIALES -

En un contexto inestable, volátil y con un nivel de incertidumbre muy elevada, el peronista Sergio Massa disputará la presidencia de la Argentina con el libertario Javier Milei en noviembre. Esto sucede por ser los candidatos más votados este domingo, con casi el 37% de los votos del primero contra el 30% del segundo. Aún con este panorama, el pronóstico es incierto ya que los factores que llevaron a este escenario no son fáciles de explicar y hasta podrían parecer contradictorios.

Massa es el ministro de economía de un país con el 138% de inflación interanual (80% desde inicio de año), sólo superada por el Líbano, Venezuela o Zimbawe. La inflación acumulada desde el inicio del gobierno es de un 609% (un 69.8% anual promedio), con un crecimiento exponencial respecto a los últimos dos gobiernos, con un 295% y un 177% respectivamente. El país tiene una deuda externa de algo más de 400 mil millones de dólares (un 88,4% del PBI), con el FMI como mayor acreedor, con las medidas de ajuste que el compromiso con esa entidad conlleva. Este cuadro se completa con una fuerte devaluación del peso argentino contra el dólar, que se encuentra en 1 usd = 350 $ el cambio oficial, pero $ 1.000 el dólar paralelo (cuando el valor en los dos gobiernos anteriores había sido de $40 y $9 respectivamente). Y aunque la desocupación es del 6%, el nivel de pobreza al segundo semestre de 2023 era del 40%, y el de indigencia el 9%. A esto podemos sumarle que el actual presidente Alberto Fernandez está prácticamente desaparecido de la vida pública, con un puñado de contadas excepciones, y enemistado con Cristina Fernandez de Kirchner, vicepresidenta y figura central de la escena política en las últimas dos décadas, también en cierta medida en un segundo plano.

¿Cómo se explica entonces que Massa haya sido el candidato más votado, con más de 9 millones y medio de votos?

La respuesta a esta pregunta es el planteo central de todo el periodismo y la clase política. En principio se puede recordar que Massa es el líder del Partido Renovador, apenas uno de los engranajes de la coalición gobernante. Este punto, que podría pasar desapercibido, es central. El candidato del oficialismo es de un perfil más de centro y a los ojos del electorado está algo "despegado" de la estigmatización de otro de los partidos de la misma coalición, el liderado por Cristina Kirchner, más de izquierda. El ser "kirchnerista" ha sido objeto de una demonización constante por parte de la oposición completa en su conjunto (derecha e izquierda casi por igual) y de los medios de comunicación dominantes por muchos años. Políticas que estos sectores denominan "populistas", como las que apuntan al subsidio de los servicios públicos, el asistencialismo a los sectores más vulnerables o el apuntalamiento de las paritarias laborales, son vistas con la intención de adoctrinamiento ideológico y culpables de perjudicar el balance económico produciendo un déficit fiscal. Massa ha sabido navegar las dos aguas con cierta neutralidad, no es casual su buena relación personal con Horacio Rodríguez Larreta, de Juntos por el Cambio, con un discurso bastante similar.

Pero esta posición no explica por si sola el resultado de la elección, sino que otro punto fundamental es el posicionamiento de la principal oposición. Juntos por el Cambio tiene un discurso clásico de derecha, que se vio invadido y superpuesto por el surgimiento de Javier Milei. Esta figura altamente disruptiva en la escena política canalizó el descontento económico y hacia la clase política en general con un discurso confrontativo, posicionándose como lo nuevo, como una alternativa que venía a barrer con el status de quienes venían protagonizando la política argentina desde hacía muchos años. Representó la necesidad de cambio, de sacudir las estructuras que como se mencionó anteriormente, cada vez están peor. El problema de Milei, de cualquier forma, es su fortaleza. Más allá de canalizar el enojo con la clase política y de expresar el descontento por la situación económica, tiene propuestas extremas como dolarizar la economía (con la pérdida de soberanía que ello implica), romper relaciones con el Vaticano, libre venta de armas u órganos, drástica reducción del Estado y ajuste fiscal fuerte, entre otras. No sólo eso, sino que su propia personalidad, que es tan atractiva para algunos por darle voz a esa impotencia frente a la crisis económica, choca por inestable emocionalmente con el resto de la población, lo que podría explicar que no haya aumentado su caudal de votos respecto a las elecciones primarias.

El mismo Milei ahora se encuentra en una encrucijada de pérdida de legitimidad respecto al ballotage, ya que, visto ese estancamiento de su porcentaje de adhesión, deberá seducir a los votantes que rechazaron su propuesta por las formas que sedujeron a los propios. Está claro que buscará asociar a Massa con el "kirchnerismo", pero no será tarea fácil, como lo atestiguan los comicios recientes.

En definitiva, el planteo de cara a quién gobernará la Argentina los próximos 4 años es complejo de definir. En un escenario político y electoral que hace foco en el marketing y los personalismos dejando las propuestas en un segundo plano, quedará ver lo que han dejado ver los votantes, que más que dejarse seducir buscan en su mayoría ver qué candidato (y no plataforma) se acomoda mejor a su propia ideología. Ya sea por la renovación generacional de votantes, o a la vista de los resultados en un mundo que exige soluciones a corto plazo (en particular en lo económico), la mirada y evaluación de los ciclos históricos queda desdibujada.

En la recta final quedará ver hacia dónde se decanta el electorado indeciso, el que votó al cordobés Juan Schiaretti (7%) o a Patricia Bullrich (23%). Ambos desencantados de la figura de Massa, pero reacios a los exabruptos de Milei. Dos rumbos muy distintos, el de Massa intentando reflotar el rumbo económico con el impulso que dará el gasoducto de Vaca Muerta el año próximo, o el de Milei, que prometió un ajuste mayor al reclamado por el FMI. Quedará otro mes de incertidumbre para los argentinos, pero será sólo un capítulo más en una sociedad que está acostumbrada a que ese sea el largo plazo.

 


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.