Portugal, el país más envejecido de Europa, y España siguen el mismo camino!
- Escrito por Pedro Nogueira Simões
- Publicado en Tribuna Libre
¿Quién no recuerda la famosa frase de John Barrymore cuando decía que “el hombre comienza a envejecer cuando las lamentaciones comienzan a tomar el lugar de los sueños?
Nada más oportuno para empezar a escribir sobre el problema que viven actualmente algunos países de Europa: el envejecimiento y la dinámica demográfica actual.
En otras palabras, no estamos diciendo que las soluciones a tales declives en diversas regiones se encuentren simplemente en el simple hecho de lamenta y observar estos cambios en los últimos años, sino prevenir e intervenir de tal manera que se minimicen ciertas repercusiones socioeconómicas y efectos culturales y ambientales.
Los portugueses ocupan la cima de la tabla europea, siendo, entre los 27 de la Unión Europea, el país que más rápido está envejeciendo y ya cuenta con cerca del 25% de los mayores de 75 años viviendo solos, con una población que envejece 4,4 años de media, en solo una década, mientras que la edad media del resto de la población europea ha aumentado en 2,3 años.
En total, hay alrededor de 304.000 personas – y 3/4 de ellas son mujeres – que viven solas, lo que, a pesar de no ser necesariamente sinónimo de aislamiento o enfermedad, siempre deja más vulnerables a las personas que viven solas.
A esta tendencia le siguen Grecia, España, Eslovaquia e Italia, con un aumento de 4,0 años, donde Italia lidera la tabla con una edad media de 48,4 años, seguida de Portugal con 47 años.
¿Se pregunta si este fenómeno seguirá empeorando en Portugal?
Y la respuesta tiende a ser positiva, al menos hasta entre 2040 y 2050, porque cuando las generaciones que nacieron en los años 80 del siglo pasado alcancen los 65 años, ya se deberían haber contemplado las medidas actuales para revertir este fenómeno, sin embargo, sigue siendo en tierras lusitanas un no-tema que políticamente tiene mucha adhesión, porque solo se resolvería en varios ciclos de gobernativos.
Y sabemos muy bien que no es tradición en los países del sur de Europa que los ciclos de gobierno sigan los modelos de los anteriores, aunque los modelos empleados sean los más asertivos...
Así, como también sabemos, la emigración rejuvenece, pero sólo ligeramente. De hecho, no cabe duda de que Portugal es una puerta de entrada a Europa, y que los jóvenes tienden a tener mejores condiciones en otros países del espacio Schengen: es una de las cuatro libertades de la UE y su mercado único, la libre circulación de personas.
Entonces, ¿qué se espera?
Debido a la falta de medidas adecuadas, la despoblación de ciertas regiones, con fuertes descensos especialmente en países como Portugal y España, debido a la combinación de la migración intracomunitaria desde zonas con bajas tasas de natalidad/disminución de las tasas de mortalidad y aumento de la longevidad.
Las razones de la continuación de esta tendencia en estas regiones son también las brechas en la prestación de servicios sociales – atención sanitaria, servicios culturales –, físicos – transporte – y de conectividad, educación y oportunidades laborales – bajos ingresos, escasas perspectivas para el segmento activo de la población ...
Sin embargo, como señaló asertivamente Anne Frank, "qué maravilloso es que nadie tenga que esperar un solo momento para mejorar el mundo". Debemos empezar cuanto antes a poner en marcha medidas de recuperación y resiliencia con planes viables dirigidos a las regiones más vulnerables.
Así como la estimulación y creación de empleo y la diversificación económica y demográfica de las zonas rurales, con pequeñas ideas que pueden marcar la diferencia: por ejemplo, con el uso de medios digitales o con la extensión de jóvenes cualificados al teletrabajo, por ejemplo...
Y porque mientras intentemos luchar contra la radicalización, todas las respuestas son viables para abordar los desequilibrios demográficos, lo que permite reforzar la cohesión económica, social y territorial de nuestra Unión Europea.