La Maldición De Oporto o al Final Una Bendición: la ciudad donde las parejas se separan…
- Escrito por Leybi Cáceres Y Pedro Nogueira Simões
- Publicado en Tribuna Libre
Así empezaba la historia, con una parte de la célebre canción de Oporto Sentido, de Rui Veloso …
Al cruzar el rio sobre el puente, entre la neblina que desciende y alcanza la añadidura de las piedras de mármol, colocadas sobre el pavimento, que forman parte de las calles de Oporto, se observan luces tenues, que iluminan la caminata de las parejas que lo visitan, donde el renacer de un nuevo sentimiento, cautiva la belleza y la admiración entre dos personas que se aman, plasmando una historia entre las chimeneas del caserío de aquella ciudad...
Oporto es una ciudad costera, encontrada al noroeste de Portugal, conocida por sus imponentes puentes y su producción de vino, entre otros; durante los últimos años se ha convertido en uno de los destinos predilectos de Europa, ya que es una ciudad llena de encanto, lo que la hace una de las mejores ciudades del mundo; siendo esta la segunda más grande ciudad de Portugal, tras Lisboa.
Sin embargo, Oporto ha llamado la atención de muchas personas, ya que hace algún tiempo, surgió la teoría de ser una amenaza para el amor, nombrándola así, como: “Destino maldito para las parejas”. ¿Pero, porqué ha surgido esta teoría?
Según las experiencias de algunos usuarios: Oporto lo acreditan, como el camino más rápido para la separación, ya que, al visitarlo y regresar de este lugar, terminan su relación; otros dicen que, tras el viaje a esta ciudad, se casaron y siguen viviendo juntos; también opinan que quienes advierten acerca de esta teoría, lo hacen como una estrategia para ahuyentar a los turistas.
Desde el punto de vista psicológico, no tiene supuestamente que haber correlación alguna, ya que puede ser solamente una coincidencia, pues la ruptura de una relación podría deberse a factores racionales, relacionados con la evolución de la relación; lo cual no significa que Oporto sea la causa directa de las separaciones.
La compatibilidad emocional, social y económica, son algunos de los múltiples factores que influyen en la relación de una pareja. En algún momento puede existir un punto de inflexión, que provoque agotamiento emocional, tal como los cambios en la rutina. Estudios psicoanalíticos, han demostrado que los cambios en el clima, incluyendo los de las estaciones del año, por ejemplo: la etapa final del invierno y el inicio de la primavera, representa un nuevo comienzo, lo que puede llevar a algunas parejas a replantearse su vida amorosa.
Según un análisis científico, cuando las parejas ya llevan algunos años de relación, considerando un rango de uno a tres años, se ha comprobado que químicamente el enamoramiento comienza a cambiar, pues en esta etapa, el cerebro disminuye la producción de dopamina y serotonina, neurotransmisores que están involucrados con la motivación y el placer a corto plazo, la regulación del estado de ánimo, ansiedad y estabilidad emocional.
Entonces los defectos que al inicio de la relación se ignoraban, comienzan a notarse y es en esta etapa cuando muchas parejas comienzan a cuestionar si realmente son compatibles a largo plazo.
¿Y si realmente hay algo que proporciona una reflexión sobre la dinámica de las parejas después de pasar por un determinado espacio físico o ambiente citadino? O mejor, podrá haber algo que lleva a los tomadores de decisiones, en estos casos las parejas, ¿a tomar la iniciativa de mantenerse unidos o de separarse?
Así sin muchos estudios científicos, podemos argumentar que la maldición de Oporto, si existe, también sin muchos estudios científicos, ¿podríamos decir que la maldición de Oporto no existe?
La verdad es que con total certeza podemos decir que los contextos marcan mucho las experiencias humanas, y que Oporto puede tener algo diferente. También podemos decir que el modelo mental, de decir que es una maldición, eso sí es incorrecto, pues es una posición no asertiva en nuestra manera de ver el mundo.
Mejor dicho, si algo termina en ruptura es porque la situación ya era frágil, de sufrimiento emocional, con ausencia de objetivos comunes, visión a mediano y a largo plazo y esencialmente una falta o demostración de amor.
Así que, en parte, estamos de acuerdo en decir, que no existe la maldición de Oporto, ¡pero sí una bendición en esta ciudad!
Por lo que el Oporto debe verse como la oportunidad precisa, para que las parejas, puedan crear nuevos recuerdos, con el objetivo de reflexionar acerca de la relación y darle una nueva dirección para fortalecerla o renovarla.
Y tenemos claramente el ejemplo, no digamos contrario, pero de una ciudad que remite para el platonismo de vivir el amor con una pareja.
La tan afamada París, la cual revela el romanticismo, el vínculo amoroso y profundo de dos apasionados, que es el entregarse a alguien por amor, y varios ya fueron factores identificados que contribuyen a un clima romántico, como la arquitectura, la gastronomía, el idioma y la atmósfera.
¿Podemos ir a lo, más profundo? Claro que sí. Es una bendición para el amor, porque París está por sí misma en uno de los más grandes centros de estilo romántico, una corriente vibrante de emociones en que se puede sumergir, visitando el Musée de la Vie Romantique. O en los propios romances, a través de la realidad como en la ficción, París inspiró escritos como Abelardo y Eloísa: los Romeo y Julieta parisinos, Lucile y Camille Desmoulins, Camille Claudel y Auguste Rodin, y Jean Marais y Jean Cocteau.
¿Y vamos a la literatura? Si, París también fue un escenario de historias de amor que se tornaran legendarias – Notre-Dame de París de Víctor Hugo, que consiguió salvar la célebre Catedral, y el Fantasma da Ópera de Gaston Leroux, que hoy es inseparable de lo Palais Garnier.
Aquí llegados, Oporto es una bendición del amor, ¿verdad?
En las mismas tierras portuenses donde nasció el grande dramaturgo romántico portugués, Almeida Garrett, que defendía que el amar viene del alma, también la poetisa Sophia de Mello Breyner Andresen argumentó que “a través de tu corazón pasó un barco/Que nunca deja de seguir su camino sin ti”.
Podemos recapacitar lo siguiente, que la bendición de visitar Oporto, nos proporciona como en otros pocos lugares del mundo, una mística, de la propia magia de sentir los desafíos naturales de una relación, elevando a la consciencia de quien experimenta tales momentos.
O sea, la libertad que tanto el ser humano valora, la libertad de poder tener una oportunidad de reflexionar y renovar, creando memorias que ciertamente a medio y largo plazo nos llevarán a agradecer, que tomar las decisiones de una nueva dirección, ¡es también y principalmente un acto de amor – un acto de amor por el otro y un acto de amor por nosotros mismos!
Y así terminamos, con la misma música del cantante Rui Veloso, que en el suyo Oporto Sentido, decía: “¡Es siempre la primera vez/ en cada regreso a casa/ revierte en esa altivez/ ¡De un cometa herido en el ala!” - y aquí está, Oporto es siempre un regreso a nuestro yo más profundo, al amor que siempre necesitamos, y que así mismo en un determinado momento exista una herida, ¡eso siempre nos dará altivez!