EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Mecánica cuántica. El arrebato “erótico”. I


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

“¡Pero si ni siquiera sé lo que es una matriz!”, se quejaba Werner Heisenberg, al referirse a los orígenes, de la extraña regla de la multiplicación, que gobernaba la nueva física. Y esa también era la reacción, con que los físicos daban habitualmente la bienvenida, a su nueva mecánica matricial. A los pocos meses, sin embargo, Erwin Schrödinger les proporcionó una alternativa, a la que todos dieron agradecida bienvenida. Su amigo, el gran matemático alemán Hermann Weyl, calificó posteriormente, el sorprendente hallazgo de Schrödinger, como el producto de un “arrebato erótico tardío”. El austriaco Schrödinger, era un auténtico mujeriego, que descubrió la mecánica ondulatoria, durante las navidades de 1925, a los 38 años, mientras disfrutaba de un encuentro amoroso secreto, en la estación suiza de esquí de Arosa. Después de abandonar la Alemania nazi, escandalizó a Oxford y luego a Dublín, al irse a vivir, bajo el mismo techo, con su esposa y su amante.

“Su vida privada resultaba extraña, para los burgueses como nosotros, escribió Born en 1961, meses después de la muerte de Schrödinger. Pero nada de eso importaba, porque era la persona más encantadora, independiente y divertida, sensible, amable y generosa que haya conocido. Y también el cerebro más rigoroso y eficaz”

Erwin Rudolf Josef Schrödinger nació en Viena, el 12 de agosto de 1887. Su madre quería, en honor a Goethe, llamarlo Wolfgang, pero finalmente permitió que su esposo, en recuerdo de su hermano mayor muerto en la infancia, le bautizase con el nombre de Erwin. La muerte de ese hermano, puso en manos del padre de Schrödinger, el próspero negocio familiar, de fabricación de linóleo y cera para suelos, acabando así con su expectativa de estudiar química, en la Universidad de Viena y, convertirse en científico. Schrödinger era muy consciente, de que la vida cómoda y despreocupada, que disfrutaba antes de la PGM, sólo había sido posible, gracias a que su padre, había sacrificado sus deseos personales, en el altar del deber.

Fue un niño precoz, que se vio educado en casa, por tutores privados hasta que, a los 11 años, ingresó en el Akademisches Gymnasium. El desempeño escolar de Schrödinger fue, desde el mismo momento de su ingreso hasta el día, 8 años después, en que lo abandonó, excepcional. Siempre era el primero de clase, sin necesidad de realizar, al parecer, esfuerzo alguno. Pero lo cierto era que Schrödinger era, en realidad, un alumno muy trabajador y, estudiaba mucho en casa.

Como a Einstein, a Schrödinger le desagradaba el aprendizaje memorístico y, la obligación de memorizar datos inútiles. Sin embargo, disfrutaba de la lógica estricta, en que se asentaban las gramáticas griega y latina. Hablaba inglés con su abuela materna, idioma en el que se desenvolvía, con la misma facilidad que en alemán. Posteriormente aprendió también francés y castellano y, cuando la ocasión lo requería, podía dar conferencias en ambos idiomas. Versado en literatura y filosofía, también le gustaban el teatro, la poesía y el arte. Schrödinger era precisamente, el tipo de persona que hacía sentirse incómodo a Werner Heisenberg. Cuando, en cierta ocasión, le preguntaron a Paul Dirac, si tocaba algún instrumento, respondió que lo ignoraba… porque nunca lo había intentado. Y algo parecido sucedía con Schrödinger, que compartía con su padre, la misma animadversión por la música.

Después de graduarse en el Gymnasium en 1906, Schrödinger quiso estudiar física en la Universidad de Viena, con Ludwig Boltzmann, pero lamentablemente el legendario teórico, se suicidó semanas antes, de que Schrödinger empezara el curso. Con sus grandes ojos grises azulados y, el pelo peinado hacia atrás, Schrödinger era una figura, pese a no alcanzar 1,70 m, impresionante. Resulta sorprendente que, pese a su interés por la física teórica, Schrödinger consiguiese su doctorado, en mayo de 1910, con una tesis titulada “Sobre la conducción de la electricidad, en la superficie de aislantes en el aire húmedo”. Se trataba de una investigación experimental, que ponía claramente de relieve que, a diferencia de Pauli y Heisenberg, Schrödinger se encontraba muy a gusto, en el laboratorio.

Pues eso.

(Continuará)

Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.