El átomo y los antiatomistas. XVIII
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
3. Los neoplatónicos (II).
Como ya escribimos, ilustraremos algunos de los temas de los neoplatónicos, con unas cuantas citas.
Así, por lo que respecta al azar: “Atribuir a la espontaneidad y al azar, la existencia y la formación del mundo sensible, es un absurdo, propio de hombres incapaces de comprender y observar. Además, es un absurdo, que puede demostrarse por medio de una argumentación bien fundamentada”. “El orden no nace del desorden, ni la ley de la desigualdad, como cree cierto filósofo” (“Enéadas” III, 2).
Por lo que respecta a la cuestión del libre albedrío humano: “En cuanto a los fenómenos o a aquello seres eternos, que no realizan siempre el mismo acto, hay que decir que siempre tienen una causa y, que no hay que admitir efectos sin causa. “Atribuir todas las cosas a los cuerpos, ya sean los átomos o los llamados elementos; engendrar, con el movimiento irregular, que de ellos resulta la norma, la razón y el alma dominadora, es a la vez absurdo e imposible y, más imposible aún, si pude decirse así, partir de los átomos. Postulando dichos principios, no se sigue de ello de un modo necesario que haya, para todas las cosas una necesidad, o hablando de otro modo, un destino. Suponiendo de entrada, que los átomos son estos principios, están animados de un movimiento oblicuo cualquiera, cada uno de ello en una dirección diferente. Ninguno de dichos movimientos es regular, ya que no hay reglas, ¡y su resultado una vez producido, sería regular! Será necesario que los cuerpos materiales, que sufren colisiones con los átomos, reciban el movimiento, que estos átomos les imparten, pero ¿a qué movimientos de átomos habrá que atribuir, las acciones y las pasiones del alma? ¿Cuál es la colisión que, arrastrando el alma hacia abajo, o lanzándola en cualquier dirección, la hará razonar o querer de tal o cual manera? ¿Y cuando el alma se opone a las pasiones del cuerpo? ¿Qué movimientos de átomos efectuarán necesariamente, el pensamiento del geómatra, el matemático o el astrónomo? ¿Qué movimientos serán la fuente de la sabiduría? Pues, a fin de cuentas, aquello que nos pertenece a nosotros en nuestras acciones, lo que hace de nosotros seres vivos, todo esto desaparecerá, si somos arrastrados allí adonde nos lleven los cuerpos, al albur de sus impulsos, ¿cuál si de seres inanimados se tratase?
Finalmente, por lo que respecta a la esencia del alma: “Es imposible que un montón de cuerpos produzca la vida y, que cosas sin inteligencia engendren la inteligencia. Será necesario que haya un regulador y una causa de la mezcla y, será esta causa, la que ocupará el puesto del alma. Pues no habrá cuerpos compuestos, ni tampoco cuerpos simples, en la realidad del mundo, si no fuera por el alma que impregna el universo, ya que ella es la razón que hay detrás de la materia, de la que están hechos todos los objetos, y ya que la razón no puede venir más que del alma”.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.