Bohr. Unidad de conocimiento. II
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
La opinión de muchos especialistas, es que Niels Bohr fue, ante todo una gran gnoseólogo (gnoseología se refiere al "tratado del conocimiento" o "teoría del conocimiento" que aborda los problemas del conocimiento y las relaciones entre sujeto y objeto en un sentido universal y abstracto.).
Christian Bohr, su padre, era uno de los personajes, en torno al cual giraba la vida intelectual de Copenhague. Como fisiólogo estuvo involucrado, en una de las disputas filosóficas cruciales de su tiempo: la que enfrentó a los vitalistas con los mecanicistas y, en la que terminó inclinándose a favor de los primeros. Membro de la Real Academia Danesa de Ciencias y Letras, y amante de la polémica, decidió continuar las discusiones de ésta, en unión del filósofo Harald Hoffding y del físico C. Christiansen, en una tertulia de café. Cansados pronto de esas reuniones, trasladaron los encuentros a sus respectivas casas, con el motivo de cenar juntos cada quince días.
Poco después se incorporó al grupo el filólogo Vilhem Tomsen y, ocasionalmente, algún que otro profesor extranjero que visitaba Copenhague. Pero lo que a nosotros más nos interesa es que Niels y Harald asistían a esas discusiones, cuando la cita tenía lugar en la casa de Christian Bohr. En muy probable que Niels haya empezado a apreciar ahí, el significado de la discusión como medio de clarificación – en lo que llegó a ser un verdadero maestro, ayudando incluso a los demás a expresar sus propias ideas, gracias a la gran capacidad de inspirar afecto y confianza que tenía – la necesidad de considerar con rigor los temas importantes y, quizás, las limitaciones del lenguaje ordinario, en la descripción de ciertos fenómenos. Lo que sí es seguro es que más tarde, ya en la universidad, Niels siguió los cursos de Historia de la Filosofía y los de Lógica, que dictaba el profesor Hoffding y, en los cuales se sintió atraído por Spinoza y, leyó con entusiasmo los “Estadios de la vida” de Kierkegaard. Las otras raíces del interés de Niels Bohr por la filosofía debemos buscarlos – más que en Williams James – en el librito “Las aventuras de un estudiante danés”, escrito por el poeta y filósofo Paul Martin Moeller. Dice Aage Bohr, hijo de Niels – y a su vez Premio Nobel - al prólogo del libro póstumo de su padre: “Nuevos ensayos sobre la física atómica y conocimiento humano”: “En el segundo artículo se estudia con mayor detalle, el tratamiento complementario de problemas de psicología y sociología. Se utiliza el pasaje de una novela danesa, por la que mi padre sentía especial predilección desde muy joven, para ilustrar una situación psicológica, en la que son notorias las relaciones de complementariedad”.
Pues eso.
Continuará.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.