El átomo. Atomismo hindú. II
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Como es bastante conocido, le evolución del brahmanismo dio lugar a seis grandes corrientes filosóficas principales que, a menudo, se agrupan en pares, en función de sus afinidades doctrinales: la Mimasa y el Vedanta, el Nyaya y el Vaisesika, el Samkhya y el Yoga. Entre estas doctrinas, el par Nyaya-Vaisesika, fue el defensor más ferviente del atomismo. Las ideas esenciales de esta corriente, e expresan en el “Vaisesika-sutra” de Kanada, redactado el siglo I aC (lo que convierte a Kanada para algunos, en el Demócrito de la India) y, en el “Nyaya-sutra” de Gautama, algo posterior. Encontramos partidarios de esta doctrina, hasta el siglo XVII. Si la Mimansa y el Samkhya, se mostrarán receptivos a la doctrina atómica, Vedanta, en cambio, se opondrá totalmente a ella.
Así mismo, de las dos grandes corrientes del budismo (surgido en el norte de la India, cerca de la frontera con Nepal en el siglo Vi aC), solamente la más tradicional, el Hinayana (o “pequeño vehículo”) estará a favor de la teoría atómica, mientras que la corriente cismática el Mahayana (o gran vehículo”) se opondrá ella (sobre todo la escuela de Yogacara).
La tercera gran corriente filosófica de la India, el jainismo, fundado hacia la misma época que el budismo por Mahâvira, y, que como este, representa una reforma, dirigida contra el brahmanismo, adopta igualmente una visión atómica del mundo material.
Vemos, pues, que, en conjunto, el pensamiento filosófico o, más bien filosófico-teológico, de este gran centro cultural de la Antigüedad que fue la India, estuvo sustancial y continuamente, imbuido de una concepción corpuscular de la naturaleza.
LAS DIERENES ESCUELAS
1. Doctrina atomista de los Nyaya-Vaisesica.
Una de las características fundamentales, de la enseñanza de estas escuelas, es que la teoría atómica, viene a injertarse en la de los cuatro elementos, que son los mismos que en la teoría de Empédocles: tierra, agua, aire y fuego. La filosofía Nyaya-Vaisesica distingue en efecto, cuatro tipos de átomos originales, correspondientes a estos cuatro elementos materiales. Igual que en la concepción griega, los átomos hindús son eternos, indestructibles, sin partes, innumerables. Sin embargo, observamos la ausencia, en esta concepción, de toda alusión a una materia prima homogénea, lo que dará motivos a Mabilleau para decir: “Kanada no se eleva hasta el nivel del atomismo propiamente dicho, en el que una materia primera uniforme, sirve de sustrato a todos los cuerpos y, en que las diferencias específicas, provienen exclusivamente de las combinaciones”.
Pues eso.
(Continuará).
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.