Seducidos por el autoritarismo. III
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Laura Ingraham, de la que ya hemos hablado, antigua amiga de Anne Applebaum, promueve un grupo estadounidense que creen que la política, pronto se convertirá en una guerra real, con violencia real. Ese oscuro pesimismo, con claras resonancias de los movimientos de izquierda y de derechas, más alarmistas y radicales, de la historia política de los EE.UU. ayuda a explicar cómo Ingraham se convirtió, bastante antes que otro muchos, en una convencida partidaria de Donald Trump.
Conoce a Trump desde la década de 1990 y, fue una de las primeras personas que apoyaron su participación en política, permitiéndole incluso despotricar contra Obama en su programa de radio, empleando el falso argumento, de que este no había nacido en EE.UU. También habló en su favor en la Convención Republicana, defendiéndolo incluso, antes de que su partido lo aceptara. Ingraham tuvo un acceso especial a Trump, durante toda su presidencia y, es una de las personas de Fox, que habla regularmente con él.
Su creencia en Trump, o al menos en su causa, configuraría profundamente la cobertura informativa de Ingraham, sobre la pandemia del coronavirus, en la primavera del 2020. Como sus colegas, los otros locutores de Fox News, en un primer momento minimizó la importancia del asunto, culpó a los demócratas de utilizar el virus con fines propagandísticos y, lo calificó como “una nueva vía para atacar al presidente Trump”. Más tarde paso a emprender una activa campaña de desinformación, ignorando a los expertos médicos y, promocionando intensamente el uso del fármaco hidroxicloroquina, antes de que se hubiera probado siquiera. De hecho, lo mencionó tres días antes de que comenzara a promoverlo, el propio presidente.
En abril se unió a la extraña campaña del presidente, contra las políticas de confinamiento de su propia Administración, alentando a los “rebeldes “a alzarse contra la cuarentena. Uno de sus tuits revelaba algunas de sus opiniones más arraigadas: “¿Cuántos de los que instaron a nuestro Gobierno, a ayudar a liberar a los iraquíes, sirios, kurdos, afganos… etc. están igualmente comprometidos ahora para liberar Virginia, Minnesota, California… etc.?” El uso del concepto “liberación”, así como la equiparación de Saddam Hussein – un hombre que, como sabemos, había perpetrado asesinatos masivos – con unos gobernadores estadounidenses democráticamente elegidos, que intentaban mantener a sus ciudadanos a salvo de una pandemia, no eran precisamente ideas propias, de alguien que tiene fe en la democracia estadounidense.
Algunos de los elementos de la trayectoria de Ingraham, siguen siendo misteriosos. Uno de ellos es su constante invocación de los valores morales, los valores cristianos o los valores personales. Durante una charla pronunciada en 2007, le dijo a un grupo de personas reunidas en Dallas, que “sin la virtud, EE.UU. no existe. Sin la virtud, seremos gobernados por tiranos”. Luego enumeró las virtudes a las que se refería; “Honor, coraje, generosidad, sacrificio, esfuerzo, responsabilidad personal, respeto por los mayores y, respeto por las personas vulnerables”; una lista de virtudes de las que no cabe atribuir ninguna a Donald Trump. Más complicado de entender resulta, su participación en el oprobio, del que el presidente colma a todos los inmigrantes, así como sus temores de que la inmigración legal, haya socavado “los Estados Unidos que conocemos y amamos”, teniendo en cuenta que la propia Ingraham, tiene tres hijos adoptados, todos inmigrantes.
“Ignoro como se explica a sí misma – escribe Anne Applebaum – esas contradicciones, puesto que no quiere hablar conmigo”. Pero hay ciertas pistas. Algunos señalan que es una conversa al catolicismo y, que, tras sobrevivir a un cáncer de mama, se ha vuelto profundamente religiosa. A un amigo le dijo que “el único hombre que nunca me ha decepcionado es Jesús”.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.