Bohr. Unidad del conocimiento. VII
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Es fácil demostrar que, al aplicar esas hipótesis (que describimos en el artículo anterior) al modelo atómico de Ernest Rutherford, es posible demostrar igualmente las leyes de Johann Jacob Balmer.
El trabajo de Niels Bohr, recibido al principio con gran escepticismo – cuando no con cierto menosprecio – desempeñó un papel transcendental en la evolución futura de la física, al poner de manifiesto la necesidad de buscar nuevos caminos, para describir los fenómenos en el nivel atómico. Aunque científicamente superado hoy, el modelo de Bohr sigue siendo una referencia inestimable en teoría de la ciencia y, la imagen clara y expresiva, de lo que “parecen” ser los átomos.
Después de pasar los dos años iniciales de la Primera Guerra Mundial en Manchester, Bohr volvió a Copenhague en 1916, para ocupar la catedra de Física Teórica, que le había sido ofrecida por la Universidad en 1914. Era el reconocimiento de la necesidad de tratar la física teórica, como una disciplina autónoma y, de la capacidad de Bohr para dirigir su desarrollo. Esto tenía para él, sus ventajas y sus inconvenientes. Si bien, por un lado, el hecho de que no existiese con anterioridad departamento de Física Teórica, no le comprometía con obligaciones pasadas, lo cierto es que tenía que organizarlo y, eso implicaba un gran esfuerzo adicional. Con la mente puesta en el laboratorio, que Rutherford dirigía en Manchester, Bohr consiguió en 1917, que las autoridades académicas aprobasen la propuesta de crear un Instituto de Física Teórica, integrado en la Universidad. No me detendré en los pormenores de la fundación del “Universitetets Institut for Teoretisk Fysik”, el “Instituto de Bohr”, como finalmente se le conocía popularmente. Apuntaré. sólo, que después de cuatro años de trabajo, el instituto fue inaugurado el 3 de marzo de 1921 y, significó un importante acontecimiento, para la física de nuestro siglo.
Bajo la dirección de Bohr, el hombre de genio que rigió el Instituto durante más de cuarenta años, éste se convirtió en el centro espiritual de la física teórica y, en la sede de la “sociedad” que elaboró una parte considerable del formalismo de la mecánica cuántica (la teoría más fundamental que ha creado la humanidad) y su interpretación: la interpretación ortodoxa o “de Copenhague”.
Pues eso.
Continuara.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.