México y la comida impagable
- Escrito por Iván M. Vargas
- Publicado en Tribuna Libre
En México el trabajador promedio, al recibir su sueldo, separa para su renta la mayor parte porque en estos tiempos ya no es posible tener una casa propia y también como urgencia aparta para su combustible o pasajes, después recibos o deudas, lo que ocupa la familia, comida y sí alcanza para algún antojo. Y con toda la fe rezando para que no se enferme ni pase ninguna desgracia él o alguien de su familia. El problema está en que los precios actuales no alcanzan ni a cubrir las primeras necesidades sí alguien se encuentra enfermo. Esto no es lo peor, lo peor es que todos los gobiernos sólo se echan la pelota el uno al otro y ninguno se hace responsable o ha hecho más por mejorar los precios de la comida y esto comienza con el trabajador del campo que ayuda a sembrar y cortar hasta el consumidor final que somos los miles de trabajadores mexicanos.
¿Cómo es posible que México siendo tan rico en el campo sea tan altos sus costos de comida?
Actualmente con cada vez más jóvenes accediendo a la posibilidad de terminar una licenciatura o ingeniería ha afectado en la posibilidad de tener personal para trabajar en el campo, lo cuál es un avance pero a la vez un retroceso, porque la gente que se queda en este ramo comienza a exigir (y con justa razón los hacen), una mejor remuneración de la que se da actualmente. Sin embargo, esto no es algo que afecte totalmente, ya que este costo es mínimo y lo absorbe el consumidor final. Lo que sí es un hecho es que como dicen típicamente “no cualquiera le atora a los chingazos, ni al trabajo” y con eso damos referencia a lo mencionado anteriormente, ya que por algo todos comienzan a prepararse más ya que estos trabajos son muy demandantes en fuerza física.
Al mismo tiempo que estos ramos comienzan a escasear de personal, nos damos cuenta que al terminar una licenciatura o ingeniería estamos siendo víctimas de una trampa o de una ilusión que todos tenemos al terminar la carrera: “tener un trabajo en una oficina con un sueldo alto y poder trabajar pocas horas” y es así, como balde de agua fría, que poco a poco razonas que en este ramo puedes obtener ingresos incluso más altos que buscando un trabajo en tu carrera.
Al existir algo tan incongruente como eso, eso nos lleva a las raíces, es decir, saber que México por algo es tan rico en gastronomía y agricultura, además de tener las condiciones climáticas favorables para hacerlo también cuenta con mano de obra para hacerlo.
Entonces con tantas ventajas de nuestro lado, ¿Por qué es tan cara la comida?
La comida se encarece desde que sale de la cosecha por costos naturales y normales de cualquier mercancía, pero los costos que desconocemos todos como consumidores, esos son invisibles y son los que más afectan. Y estos son derivados de algo que sí afecta o ayudaría la intervención oportuna del gobierno. Como por ejemplo, costos de combustibles y casetas al transporte de alimentos, impuestos, la inseguridad en carreteras, además mencionar que tienes que cubrir costos al crimen organizado conocido como el famoso “derecho de piso” y otro punto es, que para poder entrar a cualquier central de abastos, tienes que ir “apalabrado” para evitar que te impidan el acceso, y volvería a introducir que los pocos que se animan a venderle a las cadenas comerciales extranjeras tienen que soportar un increíble tiempo de atraso al pago así como posibles devoluciones y amonestaciones tontas por parte de ellos, todo eso, con tal de comprar más barato a los agricultores.
En este momento que está viviendo México, podríamos enfocarnos específicamente en la inseguridad en carreteras, ya que la seguridad de que llegará la comida y que no haya falta de gente en ese ramo, eso es el único factor que el gobierno sí debe garantizar. Lo que desencadena la inseguridad es que haya muy pocas personas dispuestas a trabajar de chofer en carretera, esto por evitar que los asalten o peor aún. . .que los desaparezcan, y al final, eso se refleja en costos porque es más caro pagarle a un chofer y el cobro de poder pasar tu mercancía al final lo paga el consumidor final, y, ¿Sabes? Esas ganancias ní el agricultor las ve, ya que ellos también cuentan con gastos muy apretados y también tienen que pagarle al crimen organizado para evitar que les quiten su negocio, pagar para poder vivir. Porque en México, “no se es pobre porque uno quiere”, somos pobres porque los problemas sociales nos han llegado al cuello.