El átomo. El pensamiento judío medieval. I
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Tribuna Libre
Ha sido en gran parte, gracias a las críticas de Aristóteles, a la teoría atómica, que la historia ha preservado, durante siglos, las ideas de Demócrito y Epicuro. Es igualmente divertido constatar, que es a un filósofo de tendencia aristotélica, igualmente antiatomista y, además judío, a quien debemos la descripción más completa y, también la más lúcida, de las enseñanzas de los atomistas árabes. Su nombre: Moisés Maimónides. Nacido en Córdoba, Andalucía, en 1135 y. muerto en El Cairo, Egipto, en 1204. Maimónides, gran viajero, es el más brillante y el más célebre pensador judío, de este notable periodo (siglos IX a XIII) de gran actividad intelectual, asistió a la expansión, por gran parte del mundo, desde Mesopotamia, pasando por el África negra, hasta España -.
Todos los filósofos judíos de este periodo, de modo explícito o implícito, se oponían al atomismo. Maimónides no fue una excepción. El judaísmo será, de hecho, la única gran religión de la humanidad, en cuyo seno apenas se encontrarán, defensores del atomismo. El islamismo, será objeto de intentos de islamización y, después, de cristianización, durante el Renacimiento, pero nunca de judaización.
En realidad, “nunca” no es una palabra del todo adecuada. Tenemos que mencionar aquí, efectivamente, la curiosidad histórica que representa, la adopción de la teoría atómica, por parte de una secta cismática judía, la de los karaítas, fundada en el siglo VIII, por Anan ben David (740-800), de la escuela del judaísmo babilónico. El fenómeno es tanto más sorprendente, cuando que esta secta, que no aceptaba más verdad que la de la Biblia (si bien recomendaba, la libre interpretación individual, de la misma) y rechazaba todas las enseñanzas “orales” de los rabinos, incluidos el Talmud y los Midrashin, sacó la teoría atómica directamente del Kalam, las enseñanzas de los filósofos-teólogos musulmanes, los mutakallimum. Esta teoría, incluso con su vestimenta religiosa karaíta, era difícilmente conciliable, en muchos de sus puntos, con la doctrina bíblica y, suscitó una oposición muy fuerte, por parte de los rabinos, que eran la autoridad religiosa establecida. Uno de sus más encarnizados adversarios fue Saadías ben Yosef, el líder de la célebre escuela judía babilónica de Sura, conocido como Saadías Gaón, título prestigioso, que designa, a la vez, a un maestro espiritual y, a un jefe político, de la diáspora judía oriental. Como indica su “Libro de las creencias y las opiniones”, proclamaba la necesidad de una convergencia, entre la revelación religiosa y la reflexión racional y, buscaba en la filosofía de la naturaleza griega, pruebas de las grandes afirmaciones de la Biblia.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.