¿Ha habido alguna vez turbas ateas?
Las energías intelectuales, las agudezas de sentimientos que se ha invertido, en tratar de probar la existencia de un dios, son impresionantes. Los convencidos por ellas son innumerables, e incluyen a muchos de los más cualificados. Generaciones enteras se han sentido tranquilizadas, o aterradas. Millones, cientos de millones de personas, proclaman la evidencia de Alá. “Credo in unum deum”, es la profesión de fe del judeocristianismo.
- Publicado en Opinión