El átomo. El "Argé". VI
Con el sucesor de Anaximandro en Mileto, Anaxímenes, volvemos a la forma de pensar de Tales. A primera vista, la proposición fundamental de este lejano discípulo, no es más que una variante de la del fundador de la escuela: el aire sustituye al agua como sustancia primordial. De hecho, la importancia y la originalidad de Anaxímenes, residen en su proposición explícita, sobre la manera en que los otros cuerpos naturales, provendrían de esta sustancia primordial. Consideraba para ello dos procesos esenciales, la rarefacción y la condensación, relacionadas con el aumento o descenso de la temperatura. Así, el aire, al rarificarse, se convertiría en fuego, mientras que, al condensarse, conduciría sucesivamente al viento, al agua, a la tierra y a las piedras.
- Publicado en Tribuna Libre