EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

Cultura

Naturalismo y Barroco en Francia

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

El Barroco francés es conocido por el triunfo del clasicismo coincidente con la consolidación del absolutismo del rey Luis XIV, aunque décadas antes ese ideal clasicista comenzó en la década de los años treinta con un conjunto de pintores que adoptaron el conocido como “aticismo”, y de fuerte inspiración italiana, además de ser impulsado por la creación en 1648 de la Academia de Pintura y Escultura. Pero en este trabajo nos centraremos en el naturalismo y sus distintas facetas, más propio del inicio del siglo XVII. Efectivamente, al comenzar la nueva centuria recién superadas las largas y sangrientas guerras de religión, pero todavía sin que el Estado francés se hubiera asentado definitivamente, tarea en la que se empeñaron Enrique IV y luego Richelieu con Luis XIII, la realidad heterogénea de Francia explica esa diversidad de naturalismos y de otras influencias artísticas.

La mayor escultura del mundo del siglo XX: el Monte Rushmore

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

En Dakota del Sur, se halla el monte Rushmore, cercano a la localidad de Rapid City. Su principal característica es que fueron esculpidos en la roca viva de la montaña los rostros de los presidentes norteamericanos George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt y Abraham Lincoln, si se observa desde izquierda a derecha.

Pombal

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

El despotismo ilustrado en Portugal tiene un nombre indiscutible, el marqués de Pombal, durante el reinado de José I (1750-1775). Se trataría de uno de los personajes históricos más importantes de Portugal en el Antiguo Régimen y que generaría grandes adhesiones y odios profundos. Algunos le denominaron el “Richelieu portugués” por su enfrentamiento a los estamentos privilegiados.

Los tormentos de la razón y las luces de Averroes

(Tiempo de lectura: 3 - 6 minutos)

En nuestro país a lo largo del tiempo, hemos visto muchos cambios en pensamiento, ideología y construcción social. Al mismo tiempo que se desarrolla la filosofía en Occidente se originó un movimiento semejante en los pueblos orientales, concretamente entre los árabes y judíos. No se trataba en ningún caso de una filosofía oriental y autónoma, árabe o hebrea, ni tampoco de una especulación cerrada, sin contacto con los cristianos. En primer lugar, el impulso procedía ante todo de los griegos, principalmente de Aristóteles y de algunos neoplatónicos. Por estas tierras, el cristianismo iba a influir decisivamente en el pensamiento musulmán y judío; en el caso del mahometismo, la influencia se extendió a la misma religión; en rigor, se pudo considerar el Islam como una herejía judeo-cristiana, que aparecen en virtud de las relaciones de Mahoma con judíos y cristianos; los dogmas musulmanes se formulaban negativamente, con aire polémico, contra la doctrina de la Trinidad, por ejemplo, cuya influencia inculpaba con su dogma de que no hay más Dios que Alá; no es hijo, ni padre, ni tiene semejante. Aquí se advierte tanto la polémica contra el politeísmo árabe primitivo como contra el dogma trinitario. A la inversa, la filosofía de los árabes y judíos fue conocida por los escolásticos cristianos, e influyó fuertemente en ellos. El conocimiento de Aristóteles hizo que la filosofía oriental se adelantara respecto a la de los cristianos, y en el siglo XII ya había alcanzado un estado insólito de madurez, que en Europa no se conseguirá hasta la centuria siguiente. Pero, sobre todo, el gran papel de los árabes y judíos en nuestra cultura y pensamiento ha sido la transmisión del pensamiento aristotélico; siendo sobre todo los árabes españoles los que traen a los países occidentales los textos del gran griego, y esta aportación es la que caracteriza la época de plenitud de la Escolástica. Tanto desde este punto de vista transmisor como desde el de la actividad filosófica, corresponde a la España árabe el primer puesto en la Edad Media.  Los árabes conocen a Aristóteles bajo el imperio de los Abasíes, en el siglo VII, por medio de los sirios. La fuente es indirecta. Los textos aristotélicos se traducen -no siempre bien- del griego al siriaco, del siriaco al árabe, y a veces se intercala el hebreo. Estas traducciones árabes, indirectísimas, son las que a su vez se vierten al latín y llegan al conocimiento de los escolásticos: algunas veces se traducen primero al romance y luego al latín; en otras ocasiones, en cambio, se posee algún texto griego y la versión latina es directa. Además, los árabes conocieron con frecuencia a Aristóteles desfigurado por los comentaristas neoplatónicos; pero, de todos modos, en lo que se ha llamado sincretismo árabe entra en amplia proporción el elemento aristotélico. Los árabes fueron los grandes comentadores de Aristóteles en la Edad Media, sobre todo Averroes. 

Tiranicidio

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

En Atenas, la muerte de Hiparco, tirano junto con su hermano Hipias, fue admitida como una liberación, y sus autores elevados a la categoría de héroes. La legitimidad del hecho de acabar con los tiranos comenzó a elaborarse teóricamente por algunos autores romanos como Cicerón, Plutarco y Polibio. En el siglo XII el obispo de Chartres, Juan de Salisbury, realizó la primera formulación clara del tiranicidio en Europa, pero Santo Tomás condenó esta práctica en el siglo siguiente, aunque contemplaba la posibilidad de que el tirano pudiera ser castigado por las autoridades. La Iglesia terminó por condenar el tiranicidio en el Concilio de Constanza (1414-1418) por considerarlo herético.

Eduardo Chao Fernández

(Tiempo de lectura: 3 - 6 minutos)

El gallego Eduardo Chao Fernández fue un personaje polifacético del siglo XIX español: científico en el área de las Ciencias Naturales, periodista, historiador y, por fin, ministro de la Primera República española.

El corazón de las tinieblas del coronavirus

(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

«Hay un aire de muerte, una idea de la mortalidad en la mentira que es de forma precisa lo que más odio y detesto en el mundo, lo que más me gustaría olvidar» (El corazón de las tinieblas, Joseph Conrad)

El desencuentro inicial entre socialismo y masonería en el siglo XIX

(Tiempo de lectura: 5 - 10 minutos)

Aunque en España se asocie la crítica a la masonería a la Iglesia y a los sectores más reaccionarios de la derecha, no debemos olvidar que el socialismo fue muy crítico con la misma, a pesar de que con el tiempo, especialmente al iniciarse el siglo XX se diluyó dicha crítica, precisamente, cuando en el seno del socialismo empezaron a verse otras opciones que las puramente obreristas de Pablo Iglesias, con la incorporación de intelectuales, y el acercamiento a los antaño enemigos, es decir, los republicanos.

Ferrante Aporti, un pedagogo renovador en la Italia del siglo XIX

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

El sacerdote italiano Ferrante Aporti nació en San Martino dell´Argine el 20 de noviembre de 1791 y falleció en Turín, ciudad del reino de Piamonte-Cerdeña, el 14 de noviembre de 1858. Se le conoce como investigador de los métodos de enseñanza infantil de su época, a los que quiso mejorar y dar otra orientación, y como fundador de los Asili d´infancia o escuelas gratuitas.

Brissot entre los girondinos

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Jacques Pierre Brissot de Warville es un personaje clave en la Revolución Francesa, aunque no muy conocido del público en general. Intentaremos acercarnos a su vida y obra.

“Electra” una obra teatral simbólica, con un tumultuoso y polémico estreno, reflejo de la pugna dialéctica entre las dos Españas

(Tiempo de lectura: 5 - 10 minutos)

La miseria mayor es la ignorancia

Benito Pérez Galdós

Como es harto sabido en el 2020 se conmemora el primer Centenario del fallecimiento de Benito Pérez Galdós. Fue, sin lugar a dudas, un escritor, un periodista y un intelectual admirable por muchos conceptos. La pandemia del COVID-19, las improvisaciones y la ausencia de una planificación adecuada lo han deslucido enormemente, hasta la fecha.

Sandhurst

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

El 1 de diciembre de 1874 se hacía público el denominado Manifiesto de Sandhurst, firmado por el príncipe Alfonso de Borbón, que muy pronto se convertiría en el rey Alfonso XII. Se denomina así porque el joven Borbón estaba estudiando en la academia militar británica de Sandhurst, al encontrarse en el exilio, después de la marcha de la familia real a raíz de la Revolución de 1868, y el transcurso del denominado Sexenio Democrático. La importancia histórica de este texto reside en que en el mismo se manifestaba la voluntad para ser rey, y porque en él comenzaban a hacerse públicas las ideas de su verdadero autor, Antonio Cánovas del Castillo sobre cómo construir un régimen político que superase los defectos del isabelino, pero distinto al establecido en 1869 con la Monarquía democrática de Amadeo de Saboya y, por supuesto, radicalmente contrario al régimen republicano que se había liquidado unos meses antes. Ese sistema político era la Restauración que con algunos cambios y reformas duraría hasta el golpe de Primo de Rivera en 1923.

Líbano

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Uno de los aspectos fundamentales para poder entender la realidad libanesa es la existencia de dos comunidades muy específicas, compuestas por drusos y maronitas. Los primeros pertenecen una minoría islámica heterodoxa, que surgió entre el siglo X y el XI cuando se consideró al califa fatimí Al-Hakim como una manifestación de Dios, apartándose, por lo tanto, de los fatimíes. Se formaron pequeñas comunidades en el monte Hermón y en la Alta Siria, desarrollándose una especial religión monoteísta. Sus jefes eran conocidos como emires. Los drusos se extendieron hacia el Metn y el Chuf en el centro y sur de la montaña libanesa, y el Hauran sirio. Fueron duramente represaliados por el sultán de Egipto a comienzos del siglo XIV, pero luego se recuperaron y consiguieron mantener una relación de convivencia con los maronitas hasta el siglo XIX.

El Crystal Palace (1851-1936)

(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

En pleno reinado de Victoria I de Gran Bretaña, se decidió la organización de una gran exposición universal en Londres en 1851. Fue consecuencia del éxito de tres anteriores, dedicadas a manufacturas y organizadas por la Royal Society of Arts y el príncipe Alberto, consorte de la reina. La exposición siguiente debía demostrar al mundo la superioridad industrial de Inglaterra, exhibiendo equipo industrial, inventos, instrumental ligado al desarrollo científico y también obras de arte. Londres debía demostrar que era la Atenas del siglo XIX.


EL TIEMPO

GUÍA TV

CARTELERA

CINE EN CASA

PASATIEMPOS

SORTEOS

Necesitamos tu apoyo económico para hacer
un periodismo fiable y con valores sociales

PERIODISMO DE DATOS

El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. Si compartes estas preocupaciones y si valoras la labor de un medio libre que se atreve a plantearlas, apóyanos ahora.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Por qué es importante tu aportación?

Tu contribución nos permitirá seguir publicando información esencial e independiente que podrás disfrutar de forma gratuita sin muros de ningún tipo.


¿Si tengo algún problema en mi transacción?

Escribe a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.