Los Godos. Su lengua
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Cultura
La “goda” o “gótica” (“gutiska thungo”) fue la primera lengua germánica documentada. Y, por ello, desempeñó un papel fundamental, en la comparación lingüística indoeuropea, y en el origen de muchos nombres propios, que han llegado al castellano.
Como sabemos, en el siglo V, varias tribus germánicas entraron en la península Ibérica. A los suevos, que se instalaron en lo que hoy es Galicia, les siguieron los vándalos, los alanos y, finalmente, los visigodos que fijaron su capital en Toledo, a principios del s.VI. Se trataba de tribus que hablaban diferentes lenguas germánicas, unas orientales y otras occidentales. Entre las primeras figuras la lengua gótica, usada por los visigodos y los vándalos, que junto con la lengua de los burgundios, hérulos y rugenos, constituían el grupo germánico oriental.
El gótico, es sobre todo conocido, por fragmentos que se conservan, de la traducción de la Biblia de Ulfilas o Wulfila (310-388) obispo misionero que evangelizó a los godos. Esta biblia resulta transcendental, ya que su autor se vio en la necesidad, de trasladar los conceptos y los rasgos culturales, de la civilización greco-romana, a una lengua alejada que carecía, si exceptuamos las inscripciones rúnicas, de cualquier tradición literaria.
Aparte de la Biblia de Ulfilas, del gótico prácticamente sólo se conservan, unas pocas páginas de un comentario al Evangelio de Juan, comúnmente conocido como “Skeireins”. Pero, por otra parte, también se conserva el “Codex argenteus”, un impresionante pergamino de color púrpura, escrito con letras doradas y plateadas, y dotado de ribetes decorativos, que actualmente se halla en la universidad de Upsala, en Suecia.
Posiblemente la traducción de Ulfilas estuvo motivada, porque el rúnico se asociaba con la magia, el misticismo y el paganismo, elementos poco apropiados, para transmitir la fe cristiana, a los pueblos germánicos. El rúnico era un sistema de escritura alfabética, usada entre los siglos III a. de C. y XI d. de C. El vocablo gótico “runa”, se puede traducir como el latino “misterium”, esto es “misterio”, “secreto”.
La escritura gótica, parece tomar como modelo el alfabeto griego, con adición de algunas letras del latín y del rúnico. Entre las principales características arcaicas del godo, destaca la inexistencia de los números, ya que cada letra tenía un valor numérico. Tampoco suele haber separación entre palabras; el verbo tiene dos voces, activa y pasiva, y dos modos, indicativo y subjuntivo, así como dos tiempos verbales, presente y pretérito; por último, los nombres son masculinos, femeninos o neutros. singular o plural con cuatro casos.
Respecto a la pervivencia de la lengua gótica, los sacerdotes cristianos y los monjes, que hablaban y leían latín, comenzaron a escribir las lenguas germánicas, con letras latinas ligeramente modificadas, mientras que en Escandinavia, los alfabetos rúnicos se usarían hasta la época vikinga.
Aun así, el gótico ha aportado nombres propios al castellano actual, tales como Alonso o Alfonso (“alls”, todo + “funs”, preparado), Álvaro (“alls”, todo + “wars”, prevenido), Elvira (alegre + “wêrs”, fiel)… etc.
Pues eso.
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.
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