La Hogarth Press. III
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Cultura
Leonard Woolf en sus escritos, vuelve con frecuencia al problema de hipersensibilidad con la crítica de Virginia, porque ello es lo que les llevó a fundar la Hogarth Press. La simple idea, de tener que enviar su próximo libro, a la editora de su hermanastro Gerald Duckworth, causaba un profundo horror en Virginia. Y sólo la perspectiva, de poder publicar por si mismos, “El cuarto de Jacob”, la hacía estar más contenta que unas castañuelas. Por otra parte, el libro enseguida se vendió muy bien. La editora Virginia Woolf, de alguna manera, sedujo a la escritora.
A continuación el matrimonio Woolf, publicó “Souvenirs sur Tolstoi”, de Gorki, “Pharos et Pharillons” de E. M. Foster y, “La Terre vaina” de T. S. Eliot. Como era de esperar, la Hogarth Press fue recibida glacialmente, o al menos bastante fríamente, por los libreros. Efectivamente, si comparamos las publicaciones de los Woolf, con las más clásicas hasta el momento, podemos comprobar que las primeras, tenían una forma, una encuadernación, poco ortodoxas. Y tampoco el interior de las mismas, tenía nada de ordinario. Por aquel entonces, las obras de T. S. Eliot o de Virginia Woolf, eran juzgadas como absurdas e ininteligibles, incluso por los libreros. También en ese gremio hay reaccionarios. Al inicio, en 1923, la Hogarth Press no tenía representantes, eran los propios Woolf, los que iban por ahí presentando sus publicaciones. Un trabajo deprimente – escribe Leonard – pero también saludable e instructivo, para unos editores debutantes. Los libreros que les animaban a seguir con su trabajo, eran pocos. Especialmente pocos, fueron los entusiastas de “El cuarto de Jacob”, el primer libro que llevó una portada de Vanessa, la hermana de Virginia que, como sabemos, era pintora. A Leonard le pareció preciosa la cubierta. Y hoy, a ningún librero le subiría la tensión, contemplándola. Pero la portada no representaba mujer alguna deseable, ni a Jacob en su cuarto, la podríamos calificar de postimpresionista. Lo que era despreciado entonces, por los libreros, algunos de los cuales se rieron en sus narices.
La mayoría de los seres humanos, añade Leonard, no pueden avanzar sino con una zanahoria en la nariz y. como los burros, debe ser la misma zanahoria, que llevaban sus padres y los padres de sus padres, la auténtica y respetable zanahoria, de sus antepasados.
Una de las publicaciones de la Hogarth Press en 1924, no tuvo nada de común y, tendría consecuencias enormes para la historia de la empresa editora. La publicación se anunciaba así, en la lista de novedades para el otoño: “Obras completas. Por Sigmund Freud MD. Vol.1: Primeros Ensayos e Historia del movimiento psicoanalista. Vol.2: Ensayos clínicos y Las pulsiones y el Inconsciente”.
La Hogarth Press había obtenido los derechos de publicación, de una traducción de las obras del Dr. Freud. Estos documentos eran de la máxima importancia, para el conocimiento del psicoanálisis. Habían sido traducidos al inglés por expertos, supervisados por el doctor Ernest Jones. Debían ser publicados en cuatro volúmenes. El tercero contenía “Cinco Psicoanálisis” y, el cuarto “La Interpretación de los sueños”. El precio era de 21 chelines por volumen, 30 por el volumen tercero y el total se vendía al precio de 4 guineas.
Pues eso.
(Continuará)
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.