El genocidio no quedará impune
- Escrito por Joan Roma Cunill
- Publicado en Opinión
Somos millones, centenares de millones, las personas que asistimos horrorizadas al exterminio del pueblo palestino, por parte del ejército israelí. Gaza se ha convertido en un inmenso cementerio y lo mismo está pasando en Cisjordania y parte de Líbano. El gobierno Netanyahu, tenía planificado este genocidio hacía años, solo esperaba el momento oportuno para llevarlo a cabo.
La presidencia de Donald Trump, ha ofrecido el momento, el apoyo económico – militar, y la impunidad para ejecutarlo. Nada de medias tintas, ni apariencias o justificaciones forzadas. Destrucción por destrucción, empezando por mujeres y niños, para exterminar generaciones enteras que no puedan ser relevadas por otras.
Las ONG, sobre el terreno, han sido testimonio de acciones bien planificadas y llevadas a cabo para asesinar, a sangre fría, a millares de persones de la indefensa población civil, pero al mismo tiempo, se han destruido puestos de socorro, hospitales y centros de atención, para rematar el trabajo. Que ni los heridos puedan ser atendidos.
Las cifras del pasado mes de mayo, ascendían a 73.000 fallecidos, de los cuales 20.200 niños, y más de 10.000 mujeres, sumados, suponían el 83 % de población civil. A los que hay que sumar 173.000 heridos, muchos de ellos de extrema gravedad. La infamia sigue, como podemos ver cada día que pasa. Esto no es una guerra, esto es un genocidio, llevado a cabo con extrema planificación y detalle.
Hecha esta introducción, ¿a qué viene el título? Pues, a que la indignación y horror, han de dar paso a la persecución de los autores para entregarlos a la Justicia universal. No pueden quedar impunes estas acciones, y estoy convencido que así será. ¿Por qué lo creo?
El 29 de enero de 2024, Hind Rajab una niña gazetí de 6 años, huía con otros miembros de su familia cuando un tanque israelí los atacó e hirió. Dos sanitarios fueron a socorrerles cuando fueron asesinados, junto con la familia de la niña. No hubo bajas involuntarias ni errores de identificación, simple y llanamente, fueron ejecutados. La llamada de socorro de la niña, fue grabada y se ha convertido en una muestra excepcional de la crueldad y brutalidad israelí. Incluso ha dado paso a un documental, y lo más importante, ha impulsado la creación de la Fundación Hind Rajab (HRF) con sede en Bruselas (Bélgica).
Esta fundación, conformada por personalidades muy conocedoras de la realidad, en Gaza, Cisjordania y Líbano, se ha puesto en marcha para confeccionar un inmenso archivo que recoja todas las acciones y actuaciones del ejército israelí, en estos territorios. No a nivel general, sino individual, tanto de militares, como civiles y políticos.
El ejército israelí está compuesto por centenares de miles de civiles movilizados para actuar dentro y fuera de Israel. La mayoría de ellos se han convertido en soldados – asesinos, dispuestos a matar a inocentes, siguiendo las órdenes de sus mandos y del gobierno, con la misión de hacer desaparecer todo un pueblo y así conseguir la creación del Gran Israel. Si alguien dudaba del proyecto, puede comprobar que se está llevando a cabo, hasta las últimas consecuencias.
Ante este plan, la Fundación recoge todos los datos posibles, de acciones militares llevadas a cabo por simples soldados o por suboficiales, oficiales o altos mandos. Cada ficha contiene nombres concretos, unidad militar, lugar y momento del crimen perpetrado, testigos directos, indirectos y medios utilizados para su conocimiento y registro.
Ironía del destino. Este inmenso trabajo se puede comparar al que hizo la Fundación creada por Simon Wiesenthal, para perseguir y llevar ante la Justicia a los autores del exterminio nazi. Pues bien, ahora es esta fundación (HRF), la que persigue a ciudadanos israelíes, culpables de todo tipo de atrocidades, para que rindan cuentas ante los tribunales.
Hasta ahora, son ya varios miles las fichas rellenadas como para poder actuar de forma inmediata. Lo primero, es impedir movimientos externos del gobierno israelí, empezando por su primer ministro. Ya no puede salir él ni su equipo para ir donde quieran, porque pueden ser arrestados, en muchos países del mundo.
Pero hay otras consecuencias como que todos los militares que salen del país, son seguidos para saber su destino. Y donde quiera que vayan se encontrarán con denuncias ante los tribunales del país. Esto ha sucedido ya en varios: Argentina, Brasil, Australia, Alemania, Suecia, etc.
Ante esta ofensiva, el Estado Mayor, ha pedido que nadie salga del país, si no quiere ser llevado ante los tribunales. Así pues, la impunidad que parecían tener los autores de este genocidio se ha terminado y el trabajo de recopilación continúa con el objetivo de que algún día sirva para conseguir se haga justicia. Tarde o temprano, se darán cuenta del inmenso daño producido y sobre todo de sus consecuencias.
Joan Roma Cunill
Presidente del Consejo de la Federación XI del PSC-PSOE. Ex alcalde de Borredà ( Barcelona) y ex diputado del Parlament de Cataluña.