El esfuerzo común traicionado
- Escrito por Joan Roma Cunill
- Publicado en Opinión
Llevamos muchos años discutiendo sobre la igualdad entre españoles y el derecho a tener iguales servicios básicos, independientemente de donde vivamos. Las diferencias, reales o supuestas entre los diferentes territorios dan vida a los conflictos sobre los diferentes sistemas de financiación que hay sobre la mesa.
Es evidente que hay que garantizar unos servicios básicos y de calidad en todo el territorio español, pero para conseguirlo tienen que colaborar y participar de forma honesta y leal todas las administraciones: locales, autonómicas y estatal. Considero que se empezó razonablemente bien y a medida que pasa el tiempo, los deseos y voluntades se van torciendo hasta llegar a extremos nunca imaginados.
Lo estamos viendo en los considerados servicios básicos: sanidad, educación y servicios sociales. Aquí, todos deberíamos estar de acuerdo en que hay unos mínimos intocables, vivan donde vivan los usuarios. Pues bien, desde hace años, esto no pasa. Es más, con el paso de los años las diferencias se van agrandando y alejando, en función de en qué Comunidad Autónoma se viva.
Esto pasa por la decisión del PP, acompañado por VOX; en el camino de privatizar, cada vez con más ardor y frecuencia, estos servicios con el doble objetivo de quitarse de encima trabajo y problemas, y al mismo tiempo favorecer grandes empresas que obtienen unos fabulosos beneficios. Aquí ,es donde reside el gran problema y la gran diferencia entre CCAA gobernadas por la derecha y la ultra derecha, y las gobernadas por el PSOE en solitario o con pactos con partidos progresistas.
El motivo de las diferencias entre unas y otras es bien sencillo de comprender. En unas, hay que repartir dividendos mientras que en las otras, no. Este pequeño detalle, supone introducir cambios fundamentales en las inversiones, dotaciones de medios humanos y técnicos, y ahorrar o no, en todo tipo de cuestiones.
Es así como se van agrandando las diferencias entre unos territorios y otros, y como se tensionan todos estos servicios, hasta llegar o acercarse al colapso. Si miramos listas de espera en CCAA, gobernadas por el PP y VOX, la calidad de la sanidad pública se va deteriorando lo que conlleva dirigirse a la privada para ser atendido adecuadamente. Y no solo esto, hay servicios completos que son traspasados a la privada, sin ninguna explicación plausible.
De esta manera la sanidad que debería ser pública, se va privatizando, al mismo tiempo que se modifican las condiciones de acceso. Supone una auténtica modificación y rebaja de atenciones, que comporta un deterioro constante en la calidad de vida de los pacientes. Ello provoca, en las familias que se lo pueden permitir, un trasvase hacia mutuas y hospitales privados.
Todo lo que vemos en la sanidad se replica en educación y servicios sociales en estas CCAA. No hay límites a la hora de buscar y proponer privatizaciones. Barra libre para transferir recursos públicos a entidades privadas. Y si los usuarios se rebelan siempre hay el manido recurso a imputar al gobierno central, la falta de financiación. Da igual que hayan decidido rebajar impuestos a los ricos. Si no hay suficientes ingresos, la culpa siempre la tiene el Madrid político, ligado a Pedro Sánchez.
Hasta ahora este guion lo hemos visto en Madrid, Extremadura, Castilla – León, Aragón, Andalucía, etc. El problema, es que a todo ello se han añadido otros servicios que no parecían esenciales y que se ha visto que sí lo eran. Me refiero a todos los servicios de prevención y extinción de incendios. En algunos medios de comunicación, en mi caso, en El País, he podido comprobar la pésima gestión en un área esencial para proteger el territorio.
En todas las CCAA con gobiernos de PP- VOX, las inversiones en prevención y protección están bajo mínimos. Tan mínimos que se dan múltiples ejemplos de clara ilegalidad. Hemos escuchado bomberos con contratos fuera de normas, o carencias increíbles, en materia de equipos y vehículos. Falta total de labores de prevención, etc. Hasta tal punto han abandonado a los ciudadanos a su suerte que han dependido en todo y para todo de la UME (Unidad Militar de Emergencias). En todos los incendios de este verano los auténticos bomberos han sido los militares.
Queda pues claro que las exigencias sobre nuevas fórmulas de financiación tienen por objetivo disponer de más fondos para transferir a empresas privadas. El PP – VOX promueven la privatización de todos los servicios, quedando como simples gestores del resto. Su objetivo no es gobernar, es traspasar responsabilidades a otros, y cuando no funcionen inventarse la responsabilidad del gobierno central. Muy simple y muy esquemático pero es lo que hay. Dejación de funciones públicas para que las ejerzan los privados. Así estamos.
Joan Roma Cunill
Presidente del Consejo de la Federación XI del PSC-PSOE. Ex alcalde de Borredà ( Barcelona) y ex diputado del Parlament de Cataluña.