Para entender la creación del Rito francés debemos acudir a la Historia de la relación entre los masones de un lado y otro del Canal de la Mancha en el siglo XVIII, aunque la presencia de masones ingleses en Francia se remonta, en realidad, al último tercio del siglo anterior. Se trataba de militares vinculados a la causa jacobita, es decir, de los Estuardos. La Revolución inglesa de 1688 había desposeído del trono de Inglaterra al rey Jacobo II. Muchos exiliados de esta causa crearon logias en Francia. Posteriormente, en las primeras décadas del siglo XVIII con el definitivo asentamiento de la Casa de Hannover en Inglaterra, y el desenlace de las revueltas jacobitas, más masones cruzaron el Canal de la Mancha. Se multiplicaron las logias con ingleses, pero que también admitieron a franceses. En este contexto aparece la figura de un personaje excéntrico y aventurero, el duque de Wharton que, además de sus peripecias vitales, sirvió al pretendiente Estuardo. Pues bien, tradicionalmente se ha considerado como el fundador en 1728 de la Gran Logia de Francia, de la que habría sido su primer Gran Maestro, pero una serie de historiadores franceses considera que, en realidad, habría que avanzar diez años con la elección del duque de Antin como Gran Maestre general y perpetuo de los masones en el reino de Francia. Precisamente, este noble se había iniciado con el duque de Richmond en una logia parisina. En realidad, hay cierta polémica sobre estas fechas fundacionales, y la relación entre las estructuras masónicas inglesas y francesas en estas décadas centrales del siglo XVIII, debido al eterno problema de las fuentes cuando se intenta investigar en la Historia de la Masonería.