El partido catalanista de la Lliga Regionalista surgió en el año 1901, y se convirtió en la principal formación política en Cataluña durante las primeras décadas del pasado siglo. Su fundación en Barcelona fue fruto de la convergencia de los sectores burgueses polaviejistas de la Unió Regionalista y del catalanismo del Centre Nacional Català, pequeño grupo escindido de la Unió Catalanista con su órgano de expresión, “La Veu de Catalunya”. El éxito de la candidatura de los “quatre presidents” en las elecciones de mayo de 1901 posibilitó la creación de la Lliga, con una gran influencia en las comarcas barcelonesas y gerundenses. La Lliga se organizó como un partido moderno, superando el modelo de los dinásticos (conservador y liberal), al contar con cuadros y un programa político definido, estructura organizativa estable, afiliados, prensa propia (“La Veu”), oficina electoral y dirección profesionalizada. Esta dirección estaba integrada por Enric Prat de la Riba, Francesc Cambó, Abadal y Ventosa i Duran.