La Guerra de las Naranjas
La Guerra de las Naranjas debe enmarcarse en el contexto de las relaciones internacionales de principios del siglo XIX de enfrentamientos entre Francia, Inglaterra y España. La Francia del Directorio había firmado con España el Tratado de San Ildefonso en 1796, que comprometía a ambos países a ayudarse mutuamente frente a Gran Bretaña. Ya quedaba atrás la Guerra de la Convención. En el comienzo de la nueva centuria Napoleón sabía que su combate contra Inglaterra pasaba por controlar Portugal porque era el principal aliado europeo de Londres, además de contar con una poderosa flota si quería que no se le escapase el control del Mediterráneo occidental. Por eso apeló al Tratado de San Ildefonso frente a España. Así pues, Madrid decidió ayudar en este esfuerzo de frenar la influencia inglesa en el país vecino. Esa fue la razón por la que se enviaran sendas cartas al príncipe regente de Portugal, Juan, y a su esposa la infanta Carlota Joaquina, hija de Carlos IV, en este sentido, con ciertas amenazas implícitas. Pero esta gestión diplomática no podía salir bien. Francia presionó a España y se declaró la guerra a Portugal el 28 de febrero de 1801.
- Escrito por Eduardo Montagut