Rosario de Acuña
- Escrito por Emilio Meseguer
- Publicado en Historalia
Rosario de Acuña, nacida en Madrid, fue una periodista, escritora, poeta, dramaturga, filósofa, ensayista y activista en pro de los derechos de las mujeres. Esta intelectual del XIX, estuvo a la vanguardia del feminismo en España, gracias a unos sólidos principios basados en la libertad, también de pensamiento, equidad, que resume mejor el amplio concepto de igualdad social, fraternidad, entre todos y todas las personas fueran de la categoría social en la que hubieran nacido y abanderando la tolerancia con aquellas personas que no ejercieran la intolerancia. Así lo significó en obras de teatro como: Rienzi el tribuno, Amor a la patria, Padre Juan, La voz de la patria, La herencia, El crimen de la calle de Fuencarral. Algunas de ellas firmadas con el seudónimo de Remigio Andrés Delafón.
Se acaba de cumplir un siglo de la muerte en Gijón, de esta intelectual progresista. Desde hace dos décadas, Gijón la rinde tributo (sería imposible que fuera Madrid, la que iniciara o secundara la idea de poner en el mapa y en la historia a esta mujer culta y progresista), desde hace 20 años, se imparten charlas feministas, con las mejores cabezas pensantes del feminismo mundial, dentro de una estructura denominada Escuela Feminista.
Desde siempre he entendido que la inspiración no debe encontrarnos obligatoriamente trabajando, a mí me suele venir cuando estoy ocioso, escucho música tumbado, leo recostado o simplemente me pongo a escuchar mi yo interior más inteligente.
Así pasó el domingo, tras escuchar el audio de la alcaldesa de Gijón a las personas asistentes a la Escuela de verano Rosario de Acuña, que el ayuntamiento de Gijón promueve desde hace 20 años, dentro de su Servicio municipal de Políticas de Igualdad. Mi yo reflexivo comenzó a analizar la situación. 20 años, 20, con alcaldesas al frente del municipio de distinto signo político y todas mantienen abierta esta Escuela Feminista. ¡Milagro! Alcaldesas, que todas las regidoras municipales, desde el 2002, han sido mujeres, con distintos programas, distintas formas de entender la libertad, el feminismo y el bien común, pero con un objetivo muy claro: el empoderamiento de la mujer dentro y fuera de su municipio.
Resulta que, sin haber firmado pactos municipales, legislatura tras legislatura, todas las alcaldesas respetan las normas de Igualdad que nacen de los Plenos. Eso solo quiere decir una cosa, que las normas son aprobadas por una amplia mayoría. La actual alcaldesa, una médica que ya obtuvo la vara de regidora hace años y que pertenece a Foro por Asturias, para evitar problemas y malas interpretaciones, ha asumido personalmente la concejalía de Igualdad.
Fue en ese momento en el que mi yo interior comenzó a darle vueltas al asunto: Si en lugar de salir en la tele, boli en mano, dispuesto a llegar a pactos sobre gobernanza poselectoral, algún figura que yo me sé, hubiera puesto los puntos sobre las ies, en cómo se debía gobernar con ética en relación con la igualdad desde su partido en los distintos municipios y CCAA, otro gallo hubiera cantado.
Mi yo más interno se vino arriba y comenzó a darle vueltas al asunto de las mujeres empoderadas, gestoras y con principios, asumiendo responsabilidades por el bien común. Las concejalías de Igualdad y todo el reto social que lleva detrás es mucho más de lo que a primera vista pueda parecer; la defensa de la igualdad, la equidad, es un término que algunos han vulgarizado a propósito, entramos todas las personas con sus condiciones, pensamientos, ideologías, sexualidades, principios y finales, sí, también el final de una vida que sea digna, por todo ello merece la pena luchar.
Para más bochorno, el ayuntamiento mencionado tiene una especie de Asamblea o Consejo Feminista, que tiene la obligación de dar valor a los acuerdos tomados en los Plenos Municipales. Esa Asamblea, valora si hay algo que puede ir en contra de ese principio tan vulnerable de igualdad. Cuando ellas dan su aprobación la norma se hace pública y entra en vigor.
¿No es esencialmente milagroso que en esta España del “y tu más”, las personas usen la coherencia, la razón y piensen en el bienestar general del vecindario?
Mi cabeza comenzó a dar vueltas, a pensar en Rosario de Acuña, a pensar en lo que digan las urnas en pocos días, en lo difícil que debe ser, para algunos, usar la razón social enarbolando la bandera de la Igualdad y no de las finanzas… Un pacto de Estado por la igualdad, a ver, que saque el bolígrafo y lo firme en público y en directo. A partir de ahí, como dice mi amiga Nati: Libertad, libertad sin ira, libertad…
Emilio Meseguer
Ergónomo PhD. Profesor del Master Prevención de Riesgos Laborales en Suffolk University Campus Madrid. Sindicalista. Dramaturgo y Escritor. Vicepresidente del Colectivo de Artistas Liberalia. Guionista y conductor de los programas de radio: Mayores con reparos, Salud y Resistencia y El Llavero.