Lászlo Almásy. Zarzura. VIII
- Escrito por Emilio Alonso Sarmiento
- Publicado en Historalia
Y es el propio László Almásy, el que da por cerrada la controversia, con estas frases:
“Abd El Melik está plenamente convencido de que ‘su valle’ es el wadi Zarzura de una época anterior. Su descripción del sitio coincide, en todos sus puntos, con las observaciones llevadas a cabo, por mí y mis colaboradores, en Jilf Al Kabir. Solamente esto es ya una prueba suficiente de su veracidad. No veo, pues, razones para dudar de sus palabras, aunque la Zarzura de la realidad, no corresponda a las leyendas beduinas, ni pueda ponerse a su altura, en cuanto a riqueza y magnificencia”.
He aquí la cuestión final. El oasis legendario que inspiró por siglos, las narraciones de los nómadas, la villa de la inmaculada blancura, de los libros de tesoros medievales, la ciudad de cobre de las fantasías orientales, la Zarzura, tras la que han corrido generaciones de exploradores, manteniendo viva la llama de su esperanza, la que ha hecho correr ríos de tinta, de las plumas de tantos y tantos poetas ¿puede quedar reducida al final a un simple valle, temporalmente reverdecido, por el capricho de las lluvias?
Todos los mitos se resisten a morir. Y más si han de hacerlo de manera poco edificante o indigna. El de Zarzura, es evidente, merece otro final. Por mucho que László Almásy muriera en 1951, convencido de haber resuelto su enigma, ciertos exploradores, de la segunda mitad del siglo XX, han proseguido la obsesiva búsqueda, preguntándose si el wadi Abd El Melik, representa el adiós definitivo a la leyenda, o si la misma no surgirá con nuevos bríos, de cualquier rincón, quizá a lomos del viento que acuna, las soledades y los silencios del, todavía en parte, ignoto desierto de Libia.
Pues eso
Emilio Alonso Sarmiento
Nacido en 1942 en Palma. Licenciado en Historia. Aficionado a la Filosofía y a la Física cuántica. Político, socialista y montañero.